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| 15-04-2025 | Por expresiones contra el swap chino | |||
| La Embajada de China en Argentina respondió en términos durísimos a lo que consideró "calumnias" del Secretario del Tesoro de los EE.UU. | |||
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La embajada de la República Popular China en Argentina emitió un duro comunicado en respuesta a las recientes declaraciones del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, realizadas durante su visita oficial a la Argentina de ayer lunes.
El diplomático norteamericano, enviado directo de la administración Trump, se reunió con el presidente Javier Milei y altos funcionarios del área económica, como parte de una gira destinada a reforzar el apoyo de Estados Unidos a las reformas económicas en Argentina.
Sin embargo han sido sus declaraciones públicas, particularmente en torno al acuerdo de swap entre China y Argentina, generaron una inmediata reacción del gobierno chino.
“En lugar de dedicar su tiempo y energía a desacreditar y atacar en forma recurrente a China, o señalar con el dedo a los países de región por sus cooperaciones con otros países, o intentar imponer una nueva versión de la Doctrina Monroe. Sería mucho más productivo realizar contribuciones reales a favor del desarrollo de los países de la región”, aseveró la Embajada en la misiva.
Acusaciones de “acuerdos rapaces” y advertencias geopolíticas
Durante una entrevista con Bloomberg, Bessent sostuvo que “la política de América Latina es una política china” y advirtió que su país busca “evitar lo que ha pasado en África”, en referencia a supuestos acuerdos de financiamiento que habrían comprometido recursos estratégicos de naciones africanas. Al referirse al swap entre China y Argentina -un mecanismo de intercambio de divisas por más de 18 mil millones de dólares, de los cuales 5 mil millones ya fueron utilizados en gobiernos anteriores-, Bessent dejó entrever que este tipo de instrumentos suponen una amenaza económica y estratégica para la región.
La respuesta del gobierno chino fue inmediata. A través de un comunicado oficial, la embajada en Buenos Aires expresó su “profundo descontento y categórico rechazo” a lo que calificaron como “maliciosas difamaciones” y “calumnias” por parte del funcionario estadounidense. El documento advierte sobre una maniobra deliberada para “sembrar discordias” en las relaciones entre China y países del Sur Global, particularmente América Latina y África.
China defiende su cooperación sin condicionamientos políticos
Según el pronunciamiento oficial, las iniciativas chinas con naciones en desarrollo se basan en los principios de respeto mutuo, beneficio compartido y no injerencia política. La embajada remarcó que “China acompaña a los países en desarrollo sin imponer ningún condicionamiento”, y que las ayudas financieras, como el swap con Argentina, han sido “bien acogidas” por las autoridades locales, aportando a la estabilidad económica y facilitando incluso la negociación con el Fondo Monetario Internacional.
Además, el comunicado denuncia el accionar de Estados Unidos como una forma de “coerción económica” destinada a obstaculizar el desarrollo de otros países. En palabras del documento: “Esta actitud no sólo carece de un mínimo respeto hacia los países en desarrollo y del Sur Global, sino que también deja al descubierto el carácter hegemónico e intimidatorio de un proceder inmoral”.
Críticas al proteccionismo y el unilateralismo estadounidense
Otro de los puntos centrales del comunicado chino fue la crítica a las recientes medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos, que incluyen un aumento del 10% en los tributos a productos importados, afectando también a Argentina. Beijing calificó estas decisiones como “bullying económico” y advirtió que los datos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) muestran cómo estas políticas acentúan la desigualdad global y perjudican particularmente a los países menos desarrollados.
La embajada denunció que, lejos de buscar una competencia justa, Washington intenta frenar deliberadamente el crecimiento industrial de China. “La reciente imposición a la ligera de aranceles estadounidenses es, en esencia, un intento deliberado de privar a otros países -especialmente a los del Sur Global- de su derecho al desarrollo”, señala el documento.
Un contexto de reacomodamiento global
Las tensiones entre China y Estados Unidos, enmarcadas en una guerra comercial persistente, encuentran en América Latina un nuevo escenario de disputa. La presencia de Bessent en Buenos Aires se produce en paralelo a la renovación del swap con China y en medio de las negociaciones de Argentina con el FMI. Según fuentes diplomáticas, su visita tuvo como objetivo apoyar las reformas estructurales del gobierno de Javier Milei y explorar oportunidades para fortalecer el vínculo bilateral.
En tanto, el gobierno argentino busca sintonizar con las expectativas del nuevo mandato de Trump, incluso analizando la posibilidad de revisar regulaciones para facilitar un acuerdo comercial con Washington, según consignó Escenario Mundial.
Texto completo del comunicado
La Embajada de China responde a las calumnias del Secretario del Tesoro de los EE.UU.
La Embajada de China en la Argentina manifiesta su profundo descontento y categórico rechazo a las maliciosas difamaciones y calumnias realizadas por el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, durante su visita a la República Argentina del 14 de abril, y realiza la siguiente declaración:
I. Es falsa la afirmación sobre los acuerdos calificados de rapaces y las supuestas grandes cantidades de deuda en los que ha incurrido la República Popular China. Lo que sí es verdad es que algunas personas con motivos encubiertos están intentando sembrar discordias en las relaciones sino-argentinas y sino-africanas. A ellos les recordamos que en la medida de sus posibilidades, China acompaña a los países en desarrollo en su camino hacia el desarrollo – incluyendo a los de América Latina y de África – sin imponer ningún condicionamiento político. La intención de estas cooperaciones ha sido contribuir al desarrollo socioeconómico y a la mejora del bienestar de los pueblos, cuales han sido muy bien acogidas por los gobiernos y pueblos beneficiados.
Si Estados Unidos prefiere no recorrer este camino, al menos debería abstenerse de obstruir o sabotear deliberadamente la asistencia que prestan otros países a las naciones en vías de desarrollo y del Sur Global. Tampoco debería sacrificar el bienestar de los pueblos de estas naciones para servir a sus egoístas intereses geopolíticos en defensa de su propia hegemonía.
Esta actitud no sólo carece de un mínimo respeto hacia los países en desarrollo y del Sur Global, sino que también deja al descubierto el carácter hegemónico e intimidatorio de un proceder inmoral.
II. China siempre ha llevado a cabo cooperaciones pragmáticas con Argentina en diversos ámbitos, incluyendo el swap, sobre la base del respeto mutuo, la igualdad y el beneficio mutuo. A lo largo del tiempo, la cooperación Sino-Argentina con el swap ha desempeñado un papel importante en el mantenimiento de la estabilidad económica y financiera de la Argentina, lo que ha sido bien acogido y sumamente valorado por la parte argentina. Además, cabe destacar que la renovación del swap también ha desempeñado un papel importante en la obtención del financiamiento pertinente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La cooperación de China con los países latinoamericanos -incluyendo la Argentina- es una colaboración Sur-Sur que siempre se atiene a los principios de trato en pie de igualdad, beneficio mutuo y ganancias compartidas. Nunca tiene como objetivo delinear una esfera de influencia ni apuntar contra terceros, por lo que exhortamos a la parte estadounidense a desintoxicar su mente. En lugar de dedicar su tiempo y energía a desacreditar y atacar en forma recurrente a China, o señalar con el dedo a los países de región por sus cooperaciones con otros países, o intentar imponer una nueva versión de la Doctrina Monroe. Sería mucho más productivo realizar contribuciones reales a favor del desarrollo de los países de la región.
III. La justificación de una supuesta protección con aranceles contra los productos chinos que inundan los mercados de Estados Unidos y sus aliados no es más que unilateralismo, proteccionismo y bullying económico. La reciente imposición a la ligera de aranceles estadounidenes es, en esencia, un intento deliberado de privar a otros países – especialmente a los del Sur Global – de su derecho al desarrollo.
Los datos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) demuestran que, en el contexto de la desigualdad que existe en materia desarrollo socioeconómico y la falta de proporcionalidad en términos de fuerza económica, la imposición de Estados Unidos de aranceles ampliará aún más la brecha entre los países ricos y pobres. Los países menos desarrollados serán los más afectados.
La parte estadounidense no sólo no rectifica sus acciones, sino que intenta utilizar este escenario como una herramienta para “ensuciar” la normal cooperación de China con otros países. Detrás de esta actitud se esconde una malvada intención de contener y frenar el desarrollo industrial de la República Popular China. En síntesis, se trata de una flagrante coerción económica y una intimidación de carácter hegemónico.
China va a trabajar con los países de todo el mundo para defender los principios de consulta entre todos, aporte de todos y beneficios para todos.
China va a perseverar en el multilateralismo genuino y a salvaguardar el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas (ONU) y el régimen de comercio multilateral que funciona en torno a la OMC.
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