23-05-2024
08-03-2024 | celebración eucarística
UCALP | 60 años: Monseñor Mestre animó a “asumir la realidad educativa en este tiempo desde dos palabras: identidad y apertura”
Así lo enfatizó el Arzobispo de La Plata al celebrar misa por los 60 que además resaltó el rol de la mujer dentro de la Casa de Altos Estudios católica 
El Arzobispo de La Plata y Gran Canciller de la Universidad Católica de La Plata (UCALP), monseñor Gabriel Mestre, presidió este jueves 7 de marzo en la Iglesia Catedral la celebración eucarística por el 60° aniversario de fundación de la Universidad Católica de La Plata ante la presencia de la comunidad educativa de la institución y fieles en general que participaron de la ceremonia.

Concelebraron la Eucaristía, los obispos auxiliares, Alberto Bochatey OSA (vice canciller de la UCALP);  Jorge Esteban González y  Federico Wechsung; el obispo de Quilmes, Carlos Tissera; su auxiliar, Eduardo Redondo; el obispo de San Martín, Martín Fassi; el capellán de la UCALP, padre Fernando Sagaspe. También participaron de la celebración sacerdotes, seminaristas y diáconos.

Ante la presencia de la rectora de la casa de Altos Estudios, Rita Gajate, junto con su equipo directivo; autoridades académicas, profesores y alumnos provenientes de diversos espacios educativos, el Arzobispo resaltó: “Que lindo que podamos celebrar en este contexto, en esta Eucaristía, los 60 años de la Universidad Católica de La Plata”.

A la luz de los textos bíblicos, propuso tres breves pensamientos sintetizados en tres palabras: Memoria, Gracias, Futuro.

Primeramente, dijo; “Esto de hacer memoria está en el ADN de nuestra fe. Que lindo que podamos hoy hacer memoria, recordar, pasando por el corazón lo mucho que ha acontecido a lo largo de estos 60 años de esta institución. Con momentos luminosos y también momentos de dificultad, por diversas situaciones, diversos contextos y diversas circunstancias”. 

“Asociada a la memoria, para que la memoria tenga verdaderamente sentido, sea memoria positiva, sea memoria cristiana, la actitud de acción de gracias”, continuó.

Seguidamente Mestre instó a que “nuestra memoria esté marcada por una profunda acción de gracias, primero a Dios, fuente y sentido de nuestra vida en cuanto a creyentes, fuente y sentido de la Universidad Católica de La Plata. Poder gracias a Dios”.

“También damos gracias por tantas personas que a lo largo de estos 60 años y en la actualidad son parte de la gran familia UCALP al servicio de la educación, al servicio de la evangelización en clave educativa en nuestro tiempo”, enfatizó.

Y agregó: “Gracias a Dios y gracias a cada persona, que es instrumento de Dios, de manera particular en todos los servicios, ámbitos y lugares que nuestra querida universidad católica tiene aquí en La Plata, en las otras tres sedes fuera de la ciudad, y en todos sus niveles”.

Finalmente, el arzobispo Mestre instó a “poder educar, poder asumir la realidad educativa en este tiempo y en esta realidad desde dos palabras: identidad y apertura”.

“Una identidad cristiana-católica, de la cual no tenemos que tener vergüenza ni falsos pudores. Somos cristianos católicos. En el tiempo de la diversidad y la pluralidad, que se pueda respetar y entender que hay un horizonte de vida, hay un Cristo que marca nuestra existencia y una escala de valores que en perspectiva de identidad no la negociamos, porque tiene que ver con lo que Dios quiere que seamos en este tiempo”, aseveró.

Asimismo, animó a que “no tengamos miedo a fortalecer, a madurar, a acrecentar nuestra identidad de cara al futuro. Pero lo hacemos con apertura, no con una identidad tan cerrada, tan dura y rígida que no permite la cultura del diálogo y del encuentro en una sociedad claramente pluralista”.

Rescatar el genio femenino de la UCALP

Además, destacó el rol de las mujeres dentro de la universidad. “Mujeres, 60 años atrás, trabajando en el ámbito educativo universitario y no por un tema de cupo. Que lindo poder rescatar el genio femenino, como nos dice el Papa Francisco, porque realmente es importante, necesario y hace bien”.

Al final de la celebración, el Arzobispo hizo entrega de un ramo de flores y una medalla a un grupo de mujeres que formaron parte de la primera generación de docentes desde la fundación de esa casa de Altos Estudios.