|
|
|||
| 20-10-2023 | "La filosofía esta en decadencia, la religión no" | |||
| Byung Chul Han public贸 un nuevo libro "La crisis de la narraci贸n" y expres贸: "Hace tiempo que se apag贸 el fuego del campamento reemplazado la pantalla digital, que a铆sla a las personas, convirti茅ndolas en consumidores" | |||
|
|||
|
Byung-Chul Han viene narrando las crisis de este tiempo. Hace poco revel贸 en una entrevista a El pa铆s que escribe tres frases por d铆a. Que el resto del tiempo lo dedica a tocar el piano y a su jard铆n. Esto explica, en parte, el resultado, la forma de sus libros: un compendio de frases al 谩ngulo, que seduce m谩s por su veta po茅tica que por su rigurosidad argumentativa -motivo por el cual suelen criticarlo, pero no v谩lido para desmerecer su trabajo-. La crisis con la que se mete el surcoreano en su 煤ltimo libro publicado en la Argentina tiene que ver con la forma en que miramos el mundo y a nosotros mismos, entroncada con el capitalismo. "La crisis de la narraci贸n" se titula el ensayo editado por Herder.
Es breve, como todos sus libros; poco m谩s de 100 p谩ginas que se leen de una manera que posiblemente a Han no le gustar铆a: de un tir贸n. "Hoy todo el mundo habla de narrativas. Lo parad贸jico es que el uso inflacionario de las narrativas pone de manifiesto una crisis de la narraci贸n misma", dice en las primeras l铆neas, en las que ya establece una oposici贸n que estar谩 presente durante todo el libro: narrativas versus narraci贸n. Vivimos en una era posnarrativa. Est谩 de moda el storytelling, "el arte de narrar historias como estrategia para transmitir mensajes emocionalmente", concepto utilizado en el periodismo, el marketing y la publicidad, y que Han aplica tambi茅n a las redes sociales y la pol铆tica. Es el modo que encontr贸 el capitalismo para apropiarse de la narraci贸n ("contar historias es venderlas") y, es -en una definici贸n extrema- "un s铆ntoma patol贸gico".
En otros tiempos, las narraciones "nos acomodaban en el ser": daban sentido, sost茅n, orientaci贸n a la vida. Eran "capaces de transformar el mundo" y hasta de "descubrir en 茅l nuevas dimensiones"; expresaban "el modo de sentir de una 茅poca". "(...) Con su verdad intr铆nseca, son lo contrario de las narrativas aligeradas, intercambiables y devenidas contingentes, es decir de las micronarrativas del presente, que carecen de toda gravitaci贸n y de toda pretensi贸n de verdad", contrasta el fil贸sofo.
Fiel a su estilo, no es informativo ni ilustrativo. Ejemplos y categorizaciones van plasm谩ndose de manera ca贸tica a lo largo del texto. Para dar una idea: ejemplos de grandes narraciones son, para Han, la religi贸n, viejas tesis filos贸ficas como la planteada por Marx en el Manifiesto Comunista o el psicoan谩lisis de Freud. Ahora, da a entender, no hay nada que explique, ordene, una. No hay relato, porque no hay pasado. No hay comunidad. No hay historia, entonces tampoco hay esperanza de futuro.
A la filosof铆a actual la cuestiona (est谩 en "decadencia"). Quiz谩 sobre la religi贸n podr铆a decir m谩s: sigue teniendo su peso. Habla de las narrativas de populismos, nacionalismos, extremas derechas y las conspiranoicas como "ofertas de sentido e identidad" que no desarrollan una "vigorosa fuerza de cohesi贸n".
La nostalgia est谩 mal vista. Por suerte, Han no le teme: "Hace tiempo que se apag贸 el fuego de campamento. Lo reemplaza la pantalla digital, que a铆sla a las personas, convirti茅ndolas en consumidores (...). Ni siquiera las stories o historias que se publican en las plataformas sociales pueden subsanar el vac铆o narrativo. No son m谩s que autorretratos pornogr谩ficos o autoexhibiciones, una manera de hacer publicidad de s铆 mismos. Postear, darle al bot贸n de 'me gusta' y compartir son pr谩cticas consumistas que agravan la crisis narrativa".
El s铆ntoma m谩s temprano de la crisis de la narraci贸n -repasa, citando a Benjamin, su gran aliado en este libro- es el "florecimiento del g茅nero novelesco", a comienzos de la Modernidad. La narraci贸n crea comunidad; la novela surge de la soledad y el aislamiento. La novela hace "an谩lisis psicol贸gico"; la narraci贸n es descriptiva, no explica. Pero su final definitivo responde a la proliferaci贸n de informaci贸n propia del capitalismo, un tema que ya hab铆a abordado en el imperdible Infocracia.
A trav茅s del storytelling, la informaci贸n "trocea" el tiempo, reduci茅ndolo a una "mera sucesi贸n de instantes presentes", en contraposici贸n al "continuo temporal" de la narraci贸n. "El lector de peri贸dicos no atiende m谩s que a lo inmediato. Su atenci贸n se reduce a la curiosidad", se帽ala Han. Salta de una novedad a la siguiente. Ha perdido la mirada "prolongada" y "posada". Una narraci贸n, que porta la "aureola" de "lo prodigioso y enigm谩tico", perdura en el tiempo. Una informaci贸n se agota enseguida.
Otro eje interesante es el planteo de la imposibilidad de narrarnos verdaderamente a nosotros mismos -problema que comenz贸 en la Modernidad y que reflejaron Proust y Heidegger-, aunque nos quedan los refugios de la psicoterapia y el psicoan谩lisis. Somos phono sapiens, seres consagrados "al instante", sin historia. Las stories que contamos en Instagram o Facebook no son narraciones, sino informaciones visuales que desaparecen r谩pidamente. Las redes trabajan aditivamente, no narrativamente. Las selfies anuncian "el final del hombre que carga con un destino y una historia". Las tomadas en funerales son el paroxismo de la idea de la ausencia de la muerte.
El phono sapiens desconoce "el despliegue de la existencia entera", que abarca el tiempo de vida comprendido entre el nacimiento y la muerte. Cree que s贸lo est谩 jugando, pero en realidad "lo est谩n explotando y lo manejan por completo", le extraen datos en un "pan贸ptico digital".
Han desmenuza, adem谩s, las narrativas del r茅gimen neoliberal. Por su car谩cter privado no generan comunidad y acaban con la solidaridad y la empat铆a. Por ejemplo, la del rendimiento, que "convierte a cada uno en empresario de s铆 mismo". "Sin narraci贸n comunitaria" no se genera "lo pol铆tico en sentido enf谩tico", la acci贸n com煤n.
"Si se compara mi pensamiento con una fruta, la c谩scara y la pulpa son de alem谩n rom谩ntico. Pero el hueso es una fruta ex贸tica", se defini贸 Han en la entrevista. El libro no aporta salidas. El origen oriental del pensador resuena en estas palabras: "Con la actual hiperactividad, que busca espantar el aburrimiento, nunca alcanzamos un estado de profunda relajaci贸n espiritual". El "tsunami informativo" hace que nuestros 贸rganos sensoriales est茅n permanentemente estimulados. No hay "demora contemplativa" que posibilite el narrar ni la "escucha atenta", dones que perdimos. La base del don de escuchar es, adem谩s, olvidarse de uno mismo. (P/12)
|