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| 10-06-2023 | Musica | |||
| Caetano Veloso en el Movistar Arena: el caballero de fina estampa no baja la guardia | |||
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Antes de iniciar este recorrido, cuyo tramo argentino prevé repetir esta noche en el reducto de Villa Crespo y este domingo 11 en el teatro El CÃrculo, de Rosario, el estandarte de la música popular brasileña habÃa deslizado que este tour podÃa ser el que marcarÃa su retiro de los escenarios, con los 80 años que acusan su documento desde agosto pasado como irrefutable excusa.
Sin embargo, los fans argentinos se encontraron con un Caetano Veloso que sigue conjugando a la perfección tradición y modernidad, una senda que evidentemente todavÃa no terminó de recorrer; pero también aún poseedor de vitalidad artÃstica de sobra como para despejar la "saudade" que atravesó el concierto.
La leyenda bahiana sacó a relucir sus seis décadas de trayectoria al revisitar muchos de sus clásicos, aunque no cayó en la tentación de convertir el repertorio del concierto en un "grandes éxitos". Consecuente con el nombre de la gira, también mostró muchas de las canciones del homónimo disco que la motivó y sumó alguna de "Abraçaço", su anterior registro de 2012.
Pero lo más importante de todo es que, más allá de que en sus más conocidas canciones abundara bossa nova y samba, entre otros ritmos tropicales, todo estuvo imbuido por el moderno pulso que le dio una excelente banda de cinco integrantes que promedian los 30 años.
Entonces, el tratamiento electrónico vertido desde los sintetizadores de Rodrigo Tavares, también encargado de las sonoridades que dialogaron con el soul y el jazz; la exquisita guitarra de Lucas Nunes, director musical del conjunto; y las percusiones de Kainã do Jêje y Thiaguinho da Serrinha, garantes del toque tradicional; dotaron a cada canción de un vigor atemporal y de un virtuoso sincretismo.
El mismo joven que en los `60 metió en una misma licuadora a Carmen Miranda y Los Beatles, aún hoy con 80 sigue explorando en los más diversos mundos para ponerlos a dialogar en un aggiornado lenguaje que otea lo que vendrá.
En esa propuesta, Caetano tampoco olvidó a quienes lo marcaron como artista y fueron sus grandes aliados en la batalla cultural, como el caso de Joao Gilberto, Rita Lee y Gal Costa, a quienes recordó en distintos pasajes del concierto.
Precisamente, el tranquilo y acústico inicio de la velada con "Avarandado" y su enlace con "Meu Coco" justamente conjugó pasado y presente musical y reunió a Joao Gilberto y Gal Costa. El ida y vuelta en el tiempo siguió con el tándem "Anjos Tronchos y el clásico "Sampa", con la consabida mención a Rita Lee.
Se profundizó con "Não vou deixar", con su pulso rockero y su final de sonido electrónicos y percusiones afro en plan trip-hop; y "You Don´t Know Me"; en una veta soulera romántica con ciertos aires Motown.
"Buenas noches, Buenos Aires. Es para mà siempre una belleza estar en Buenos Aires", saludó suavemente el artista bahiano, antes de anunciar que "no podÃa dejar de cantar una canción del álbum `Transa´" debido a que está cumpliendo 50 años de su lanzamiento.
Si hasta allà el concierto transcurrÃa por inapelables terrenos musicales pero el protagonista de la noche aún parecÃa un poco contenido, con "Trilhos urbanos" en una bellÃsima lectura jazzera, fue soltándose, al punto que el final de la noche lo iba a encontrar ensayando con gracia unos elegantes pasos de samba.
La emoción superó al brasileño cuando celebró a la vez a Violeta Parra y Mercedes Sosa con su interpretación de "Volver a los 17", una bonus track del famoso disco "Fina estampa", en el que cantó clásicos de la música latinoamericana, que demoró 30 años.
Pero Caetano explicó, casi a modo de mea culpa, que no formaba parte de su repertorio porque no solÃa prestar atención a "estas canciones serias, o poética o respetables" que cantaban sus "amigos universitarios".
"Yo empecé un trabajo que iba a llamarse tropicalismo en Brasil en 1967, el año que murió Violeta. Entonces no me interesaba por estas canciones que mis amigos universitarios cantaban y les gustaba, porque yo estaba mirando los modelos melodramáticos que eran considerados de mal gusto para ponerlos en una perspectiva diferente. Entonces yo no pensaba mucho en estas canciones que eran serias, o poéticas o respetables", comentó.
"La cantaré como una oración, como una celebración, como una demostración de honor", subrayó en otro párrafo. Al final de su interpretación, emocionado pero no muy conforme, pidió disculpas porque en su anterior concierto "en Chile salió más entera".
"Cajuina" y su aire reggae; "Reconvexo" que puso al músico a ensayar unos gráciles pasos de de samba; "O leãozinho", también con perfume jamaiquino; e "Itapuã" conectaron con la historia musical más conocida de Caetano.
"Pulsar", sobre una poesÃa de Augusto de Campos, a quien calificó como "el más grande poeta de Brasil hoy", planteó un breve momento dadaÃsta que desembocó en la rockera "A bossa nova é foda", para finalmente recalar en un nuevo y explÃcito homenaje a Gal Costa con "Baby".
Entre la dulzura de "Menino do RÃo" y "Lua de San Jorge", la moderna "Sem samba não da" cargo de energÃa el cierre, aunque aún faltaban los bises con la serena "Mansidão", una "Odara" que recordó a la Electric Light Orchestra, y el samba a ultranza de "A luz de tieta".
Cuando todo indicaba que era el final, la gran ovación del público empujó de nuevo a Caetano sobre el escenario para que improvisara algunas estrofas de "Tonada de luna llena".
Pero el artista bahiano tenÃa dos cartas más guardadas bajo la manga, nada menos que las joyas "Cualquier coisa" y "Um indio", embellecidas aún más por los exquisitos arreglos de la banda.
Caetano Veloso completa hoy su agenda porteña y mañana cierra en Rosario su paso por la Argentina, en donde en 2019 habÃa estado junto a sus hijos. El tiempo dirá si hay algún bis más en nuestro paÃs, sino habrá sido una despedida a la altura de su fundamental historia.
FUENTE:TELAM
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