El
consejo directivo de la Facultad de Filosofía y Letras (FILO) de la Universidad
de Buenos Aires, rectores del bloque peronista de universidades nacionales y el
Sindicato de Docentes de la universidad pública (Feduba) repudiaron este
jueves las "prácticas corporativas en Lago Escondido" y solicitaron
se investigue el accionar del juez federal Julián Ercolini -docente
en esa casa de estudios- uno de los involucrados en el viaje a la Patagonia del que
participaron magistrados, funcionarios porteños, empresarios de medios de
comunicación.
Por su parte, el Consejo Directivo de la FILO
repudió el "accionar antidemocrático perpetrado por jueces
federales, funcionarios de CABA, empresarios de medios de comunicación y
exagentes de inteligencia", al tiempo
que exigió "una rápida investigación judicial de lo sucedido con una
correspondiente condena a los participes".
En un comunicado de prensa, el Consejo solicitó
además que "se inicie una investigación sumaria para evaluar la
incompatibilidad ética entre la participación de Julián Ercolini en estos hechos con su función docente"..
El texto de la declaración aprobada en la casa
de altos estudios este miércoles precisa que en virtud de la noticia sobre
"una reunión entre jueces, fiscales, funcionarios del Gobierno de la
Ciudad de Buenos Aires y empresarios de medios de comunicación realizada la
estancia de Lago Escondido, cuyo acceso público permanece usurpado por Joe
Lewis", se "repudia los hechos y se solicita una rápida investigación
judicial de lo sucedido con una correspondiente condena a los participes".
Asimismo
solicitan al consejo superior de la UBA que inicie una investigación
sumaria para evaluar la incompatibilidad ética entre la participación de
Ercolini en estos hechos y su función docente.
Por su parte, la Universidad Nacional de las
Artes (UNA) adhirió al comunicado de repudio del bloque peronista de rectoras y
rectores de las universidades nacionales "ante las prácticas corporativas
realizadas en Lago Escondido", según afirmaron en un comunicado.
"Nuestro bloque de rectoras y rectores
expresa su más enérgico repudio a las prácticas corporativas
entre poderes concentrados que
desconocen los principios de institucionalidad y convivencia democrática",
sostiene el texto.
En el documento agregan que "el grado de
impunidad exhibido en la planificación, ejecución, e intento de ocultamiento de
un encuentro pautado a espaldas de la sociedad argentina marca la
irresponsabilidad en el ejercicio de la función pública de quienes tomaron
parte".
En tanto, añaden que se trata de "rancios
sectores que actúan en defensa de los privilegios y en contra de cualquier
proceso de transformación política y social que garantice derechos".
Asimismo, señalaron que "perturba el grado
de brutalidad exhibido tanto en el viaje como en su intento de
ocultamiento", y que "no es menor la coordinación ejercida por el
multimedio (Clarín) único actor privado presente en la conversación" de
los chat difundidos vinculados al viaje a Lago Escondido.
Por su parte, el Sindicato de Docentes de la UBA
(Feduba) expresó -desde su cuenta de Twitter- su "repudio y
preocupación por la clara vulneración de la independencia judicial, la división
de poderes, y la total falta de capacidad ética y moral de estas personas para
dictar clases" en la universidad.
El pronunciamiento del sindicato se da "a
partir de los hechos de público conocimiento que involucran específicamente a
docentes de la facultad de derecho de la Uba en chats y en reuniones en el sur,
junto a autoridades, empresarios de medios, funcionarios del GCBA y operadores
políticos, dónde hablan de falsificar pruebas, armar causas, amenazar
periodistas, y hasta de matar a funcionarios a cargo de fuerzas de
seguridad".
"Nos referimos puntualmente al caso de
Julián Ercolini, actual director de la carrera de Especialización en
administración de Justicia; Carlos Mahiques; Juan Bautista Mahiques; Pablo
Casey, director del grupo Clarín y sobrino de Héctor Magnetto; Juan Yadarola;
entre otros", puntualizaron.
Del mismo modo, señalaron que "esta falta
de ética e integridad, además de vulnerar la responsabilidad institucional que
les cabe por los cargos que ostentan, es totalmente incompatible con los fines
y principios de la universidad pública". (Télam)
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