Hoy, 1
de Diciembre, le damos un adiós a Monseñor Miguel Hesayne. Un obispo bien
argentino, luchador por sus convicciones y cercano al pueblo.
Llegó a
ser uno de los "Tres Mosqueteros", junto a Mons. Novak SVD, verbita y Mons.
Jaime De Nevares SDB, salesiano en complicados años de nuestro país.
El
pasado año, con motivo del debate acerca del aborto, se dirigió a los
legisladores para que "salven a nuestra querida Patria de caer en una Nación
infanticida" y los instó dar su voto negativo a "una ley criminal". Estaba
convencido que se debía terminar con leyes y actitudes gubernamentales regidas
por el nefasto principio de que "el fin justifica los medios", "principio con
el que se justificó el gobierno militar para torturar a ciudadanos argentinos".
Los
sistemas informáticos de búsqueda, tienen una falencia respecto a nosotros,
pues no relacionan a quienes han conformado un "equipo" de servidores a nivel
latinoamericano.
Él se
expresó sobre lo sucedido a Mons. Angelelli: "lo asesinaron porque encaró su
pastoral programada según el proyecto de Jesús de Nazaret", y consideraba que "esta
historia se ha repetido en muchos puntos de nuestra Latinoamérica; y se repite
hoy en nuestro país en gente religiosa que pretende encontrar a Dios con cantos
de alabanza, con cantos de glorificación a Dios, sin el compromiso de formarse
y formar a niños, a adolescentes y jóvenes como futuros ciudadanos que se
comprometan con políticas que hagan pasar a pobres de simple ayuda, a sujeto de
una historia de pueblo de Dios en que no falte el alimento, el vestido, la
casa, el trabajo, y una cultura que reconozca a Dios como fuente de toda
justicia social".
"Desde
la oración puedo descubrir el paralelo entre el mártir Romero y Angelelli pues
los dos fueron asesinados nuevamente después de su muerte, con injurias y
falsedades aún dentro de sectores eclesiásticos", se refería Mons. Lozano (1) ,
así como a los cuestionamientos a predicadores a través de los consabidos
métodos de la desinformación, la difamación y la calumnia.
Mons.
Angelelli quien al concluir el Concilio Vaticano II reflexionaba sobre ciertas
actitudes y formas de vivir que desfiguran el rostro de Cristo: "..los siglos
han echado sobre nuestras espaldas muchas vestiduras que impiden que los
hombres, nuestros hermanos, se acerquen y descubran que somos los apóstoles de
Cristo".
Mons.
Hesayne alertó sobre la "hipocresía" de la sociedad argentina, y
hasta sus últimos momentos, con su ejemplo, sencillez y austeridad, caminó
entre sus ovejas.
Se
fué con su sueño de "legisladores con nobleza de corazón y rectitud de juicio".
Recemos
por el hermano Miguel Hesayne, agradecidos de su gracia en sus ovejas.
Notas
(1)
Fuente: AICA
(*) Gabriel Alsó exclusivo para Cadena BA. 1/12/1019.
Ex alumno salesiano de Argentina.
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