17-06-2026
11-01-2012 | Crimen de Miramar
Dan a conocer resultados de ADN claves en la causa

Las pruebas científicas realizadas sobre tres cabellos hallados en el cadáver de Gastón Bustamante, el niño de 11 años asesinado en noviembre, serán reveladas hoy por la Justicia. La conclusión será clave para determinar si el cuñado de la víctima, Julián Ramón, fue el asesino

 

Los análisis de ADN al cadáver de Gastón Bustamante, el niño asesinado en noviembre pasado en Miramar, se conocerán en las próximas horas y serán cruciales para la suerte procesal de su cuñado, Julián Ramón, quien se halla en prisión preventiva domiciliaria como autor del homicidio.

 

Fuentes judiciales informaron hoy que las pruebas científicas fueron hechas a cuatro cabellos encontrados en las ropas del chico de 12 años, que murió a golpes y ahorcado con una media alrededor del cuello en la casa familiar de Miramar.

 

Si el cotejo de los ADN demuestra que no pertenecen a Ramón, entonces el abogado defensor Alejandro Borawski estará facultado para interponer un hábeas corpus o el cese de la prisión preventiva, según indicó a esta agencia el propio letrado.

 

Ramón, de 24 años y ex novio de Rocío Bustamante, hermana mayor del niño asesinado, cumple desde ayer prisión preventiva con arresto domiciliario en una casa del barrio 180, al norte de Mar del Plata, donde sólo está acompañado por quienes resultan ser garantes, los padres y el dueño del inmueble donde se encuentra detenido.

 

Para Borawski fue un paso importante que el fiscal Rodolfo Moure y la familia de Gastón no impidieran el arresto domiciliario, para lo cual deberá permanecer en el domicilio, impedido de salir ya que todavía no cuenta con la pulsera electromagnética para su control, y evitar de tomar contacto con los padres del menor y con su novia.

 

Además, debe atender todos los llamados que le realicen desde la fiscalía o la Justicia y dejar pasar a su domicilio a miembros del Poder Judicial o del Patronato de Liberados que se presenten para controlar su situación.

 

En un primer momento el domicilio elegido había sido un departamento en el centro de la ciudad, pero por cuestiones que no fueron explicadas decidieron cambiar por una casa alejada del macrocentro.

 

El interés de Borawski sobre los resultados del ADN de esos pelos que se encontraron en el cuerpo de la víctima se centra en que el fiscal sólo tiene una prueba para inculpar a Ramón entre unos 30 indicios, por lo cual solicitó la prisión preventiva. Se trata de una huella digital del imputado en el televisor Kenya 14 pulgadas que fue movido hacia una mesa.

 

Según los investigadores y el propio fiscal Moure, la escena del crimen fue muy contaminada por los propios familiares al encontrar muerto a Gastón Bustamante, por eso se hizo difícil el hallazgo de pruebas para dar con el o los criminales, siendo la única prueba esa huella digital de Ramón, que la noche anterior al crimen había estado en la casa durante los festejos del cumpleaños de la víctima.