19-04-2024
30-10-2018 | Aniversario
La vuelta de la democracia: el texto que Jorge Luis Borges escribió en 1983
Este 30 de octubre se cumplen 35 a√Īos de la hist√≥rica jornada en la que los argentinos volvieron a votar tras la dictadura militar.
Escribí alguna vez que la democracia es un abuso de la estadística; yo he recordado muchas veces aquel dictamen de Carlyle, que la definió como el caos provisto de urnas electorales. El 30 de octubre de 1983, la democracia argentina me ha refutado espléndidamente. Espléndida y asombrosamente. Mi Utopía sigue siendo un país, o todo el planeta, sin Estado o con un mínimo de Estado, pero entiendo no sin tristeza que esa Utopía es prematura y que todavía nos faltan algunos siglos. Cuando cada hombre sea justo, podremos prescindir de la justicia, de los códigos y de los gobiernos. Por ahora son males necesarios.

Es casi una blasfemia pensar que lo que nos dio aquella fecha es la victoria de un partido y la derrota de otro. Nos enfrentaba un caos que, aquel d√≠a, tom√≥ la decisi√≥n de ser un cosmos. Lo que fue una agon√≠a puede ser una resurrecci√≥n. La clara luz de la vigilia nos encandila un poco. Nadie ignora las formas que asumi√≥ esa pesadilla obstinada. El horror p√ļblico de las bombas, el horror clandestino de los secuestros, de las torturas y de las muertes, la ruina √©tica y econ√≥mica, la corrupci√≥n, el h√°bito de la deshonra, las bravatas, la m√°s misteriosa, ya que no la m√°s larga de las guerras que registra la historia. S√©, harto bien, que este cat√°logo es incompleto. Tantos a√Īos de iniquidad o de complacencia nos han manchado a todos. Tenemos que desandar un largo camino. Nuestra esperanza no debe ser impaciente. Son muchos e intrincados los problemas que un gobierno puede ser incapaz de resolver. Nos enfrentan arduas empresas y duros tiempos.

Asistiremos, incre√≠blemente, a un extra√Īo espect√°culo. El de un gobierno que condesciende al di√°logo, que puede confesar que se ha equivocado, que prefiere la raz√≥n a la interjecci√≥n, los argumentos a la mera amenaza. Habr√° una oposici√≥n. Renacer√° en esta rep√ļblica esa olvidada disciplina, la l√≥gica. No estaremos a la merced de una bruma de generales.

La esperanza, que era casi imposible hace d√≠as, es ahora nuestro venturoso deber. Es un acto de fe que puede justificarnos. Si cada uno de nosotros obra √©ticamente, contribuiremos a la salvaci√≥n de la patria. Jorge Luis Borges (C)