09-06-2026
14-10-2018 | Sello de la universid
UNLu: sin secundario pueden ir a la universidad

La casa de estudios realizó un encuentro de información e iniciación a la vida universitaria para futuros estudiantes mayores de 25 años que, sin secundario completo, deseen cursar una carrera. La propuesta, que se contempló en la Ley de Educación Superior en 1995, ya se ha transformado en un rasgo identitario de la UNLu, que la viene impulsando desde su origen. "Fue la primera universidad argentina donde pudieron ingresar y estudiar alumnos sin título secundario. El primer egresado fue un ingeniero agrónomo, en 1979", describe un legendario docente.


Se realizó en la Universidad Nacional de Luján el "Primer encuentro de información e iniciación a la vida universitaria" para futuros estudiantes mayores de 25 años que, sin estudios secundarios completos, deseen cursar una carrera universitaria en la alta casa de estudios.

El espacio fue organizado por el Departamento de Programas y Proyectos, dependiente de la Dirección de Gestión Académica, Ciencia y Tecnología.

Durante el encuentro, que contó con una importante concurrencia, se brindó a los aspirantes información referida a la oferta de talleres optativos preparatorios para los exámenes cuya aprobación es requisito para el ingreso a la Universidad de quienes no poseen el título secundario y son mayores de 25 años.

El sector de prensa de la UNLu informó además que el personal del Departamento de Difusión Institucional acompañó a los futuros alumnos en una visita guiada por las instalaciones de la sede central y les ofreció información acerca de las carreras de grado y pregrado que se dictan en la universidad, las becas económicas y de apuntes, los servicios de orientación vocacional, empleos y pasantías rentadas, los talleres culturales, las actividades deportivas, la escuela infantil y todo lo que el establecimiento ofrece a sus estudiantes y a la comunidad en general.

El programa incluye tres espacios de trabajo: uno de ellos relacionado con la información universitaria e iniciación a la vida universitaria, otro donde se ofrecen talleres orientativos en las áreas de prácticas del lenguaje y resolución de problemas, y el tercero que desarrolla instancias de seguimiento y evaluación de los ingresantes mayores de 25 años.

UN RASGO IDENTITARIO

Si bien esta modalidad y opción universitaria de ofrecer la posibilidad a personas mayores de 25 años sin título secundario en la actualidad la ofrecen varias universidades, la UNLu ha sido pionera e innovadora respecto de esta propuesta. A tal punto que desde su origen, hace ya 45 años, esta propuesta se ha convertido en una particularidad y en un sello identitario de la casa de estudios.

Este tipo de propuestas no eran muy común en las universidades hasta no hace mucho tiempo. De hecho, esta condición recién fue contemplada por la Ley de Educación Superior Nro. 24.521 sancionada en julio de 1995.

Esta normativa en su artículo 7 expresa que para ingresar como alumno a las instituciones de nivel superior, se debe haber aprobado el nivel medio o el ciclo polimodal de enseñanza y agrega que excepcionalmente, los mayores de 25 años que no reúnan esa condición, "podrán ingresar siempre que demuestren, a través de las evaluaciones que las provincias, la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires o las universidades en su caso establezcan, que tienen preparación y/o experiencia laboral acorde con los estudios que se proponen iniciar, así como aptitudes y conocimientos suficientes para cursarlos satisfactoriamente".

La UNLu, cuando esta Ley de Educación Superior era sancionada, venía impulsando ya esta propuesta desde hace 22 años. Incluso algunos historiadores de la Educación se animan a afirmar que fue la primera universidad del continente que desarrolló este tipo propuesta. Todo un acontecimiento innovador.

ASÍ COMO EN UN PRINCIPIO

Este medio accedió a un ensayo realizado por Leonardo Malacalza -un histórico docente de la universidad- denominado "La Universidad Nacional de Luján: entre utopías, mitos y realidades".

Un pequeño fragmento de los inicios de la UNLu describe claramente y ofrece el sentido profundo de esta propuesta de la UNLu y su intención de abrir sus puertas a personas mayores de 25 años sin título secundario año a año como aquel ya lejano 1973.

"Mignone (impulsor y primer director) se propuso tener docentes y alumnos lo antes posible y por eso fue que los cursos regulares comenzaron en septiembre de 1973. La mayoría de los primeros inscriptos eran de Luján y otros partidos cercanos. Había entre ellos desde peones hasta dueños de campo, maestros y profesores en actividad y jubilados, empleados de bancos, de los institutos de menores de la zona, de los municipios y algunos militantes políticos, pero no había aún actividad política estudiantil".

"El promedio de edad de los alumnos era de alrededor de 33 años. Con una matrícula de, aproximadamente, 500 estudiantes, esa edad promedio indicaba claramente que, en primer término, la universidad atendió las aspiraciones de mucha gente de la región que no había tenido posibilidades de viajar para estudiar en otras universidades ya existentes; también a las expectativas de aquellos que teniendo más de 25 años de edad y no habiendo realizado los estudios secundarios querían acceder a la universidad. Esta fue la primera universidad argentina donde pudieron ingresar y estudiar alumnos sin título secundario, siendo uno de ellos Carlos Montero, el primer egresado de la UNLu, como ingeniero agrónomo, en abril de 1979", describe Malacalza.

El Departamento de Orientación Educativa evaluaba las aptitudes de los mayores de 25 años sin título secundario. Y de los resultados de esa evaluación se les informaba y asesoraba sobre las dificultades que podrían tener en la carrera elegida, indicándoseles, cuando correspondía, qué tipo de estudios debían realizar para superarlos.