23-10-2026
01-02-2016 | Más problemas
Oyarbide recibió pedido de procesamiento sobre Boudou
Es por un viaje a la Costa que le "regaló" una empresa y un contratista del Estado a Necochea, cuyo ex intendente también podría ser procesado por el viaje en helicóptero al arribar a la ciudad.

El juez federal Norberto Oyarbide analiza un pedido del fiscal federal Carlos Rívolo para dictar el procesamiento del ex vicepresidente Amado Boudou, por el delito de "dádivas" a raíz de regalos de viajes en avión por parte de empresarios en diciembre de 2011, a poco de haber asumido su cargo.

El planteo del fiscal también alcanza a los responsables de las empresas que le "regalaron" los esos viajes, Nazareno Natale, de la empresa Alas del Fin del Mundo; Marcelo Scaramellini, de Ecodyma; y del ex intendente kirchnerista de Necochea, Horacio Tellechea.

La causa en cuestión se abrió luego de constatarse que en diciembre de 2011 Boudou realizó dos vuelos a la costa atlántica en un avión privado, por los que ningún organismo del Estado pagó nada, para ir a un acto político; al llegar fue trasladado en otro helicóptero junto al entonces intendente de la ciudad costera, aliado al ex vicegobernador Gabriel Mariotto.

Los hechos se remontan al 17 de diciembre de 2011, cuando Boudou se trasladó desde el aeroparque metropolitano Jorge Newbery hasta el aeródromo de Necochea en el Learjet 60, matrícula LV-CRB de Alas de Fin del Mundo SRL, cuyo socio mayoritario es Nazareno Natale, un empresario vinculado al juego en el Sur. Una vez en Necochea, Boudou viajó hasta el Parque Lilio en un helicóptero de la firma Ecocyma, la cual fue contratista de obra pública del Estado.

Boudou había dicho que la decisión "político-institucional" de hacer el viaje había sido suya, pero que los traslados eran parte de "instancias operativas" que  "desconocía".

 "Yo no conocí ni pude conocer ni imaginar que quienes me trasladaban eran «empresas» particulares que de algún modo podrían estar interesadas en hacerme «obsequios» en virtud de mi cargo", había dicho Boudou.

A juicio del fiscal Rívolo, el vuelo de Alas del Fin del Mundo, que en ese momento no contaba con habilitación para realizar vuelos comerciales y ofrecía vuelos promocionales, fue una "dádiva encubierta".

"Teniendo en cuenta que fue un viaje institucional y que la invitación de parte de Tellechea a Boudou había sido efectuada con dos meses de antelación, resulta incomprensible la no utilización de alguna aeronave de la flota del Estado o, al menos, de algún servicio rentado prestado", señaló el fiscal en el pedido.