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03-03-2014 | "Si soy más regular, el ranking mejorará solo"
Federico Delbonis ganó su primer título en el ATP 250 de San Pablo
El zurdo de Azul venció al italiano Paolo Lorenzi por 4-6, 6-3 y 6-4, y alzó su primer trofeo como tenista profesional. Desde hoy, estará dentro de los 50 mejores y Delbonis de 23 años, dijo "si soy más regular, el ranking mejorará solo". El triunfo se lo dedicó a su hija, Celina.
El argentino Federico Delbonis se consagró hoy campeón del Abierto de tenis ATP 250 de San Pablo al derrotar en la final al italiano Paolo Lorenzi, en tres sets, en el gimnasio Ibirapuera.

El tenista oriundo de la ciudad de Azul, de 23 años y ubicado hoy en la posición 61 del ranking mundial ATP, obtuvo su primer título oficial en el circuito internacional al doblegar a Lorenzi (114) con parciales de 4-6, 6-3 y 6-4.

De este modo, el zurdo jugador consiguió el campeonato número 209 para el tenis argentino y se meterá desde mañana entre los 50 primeros de la clasificación.

Delbonis supo reponerse de un comienzo errático y en base a la potencia de su servicio (metió 12 aces y ganó el 83 por ciento de los puntos de saque) neutralizó los embates del italiano Lorenzi, que había arrancado más concentrado, según consignó el portal de noticias deportivas canchallena.com.

"Si soy más regular, el ranking mejorará solo"

Acaso el triunfo llegó cuando no se lo esperaba, pero así es el mundo del tenis, que acostumbra a pagar esfuerzos en cualquier momento. Federico Delbonis, a los 23 años, se dio el gusto de sumarse a la nómina de campeones argentinos en el ATP Tour al conquistar el Brasil Open, con la victoria por 4-6, 6-3 y 6-4 sobre el italiano Paolo Lorenzi, en 2h7m de acción, sobre el polvo de ladrillo del estadio cubierto Ibirapuera. En el cierre de la gira latinoamericana de canchas lentas, San Pablo vio surgir a un nuevo ganador de nuestro país, quizás también cuando más hacía falta, después de un febrero escaso de buenas noticias para el tenis argentino. Nacido en 1990, el zurdo de Azul es uno de los nombres más promisorios de la camada que tiene la dura misión de seguir los pasos de la exitosa Legión, y es, por lo pronto, el primer argentino nacido en los 90 en alzar un trofeo en la categoría mayor. Por este triunfo, Delbo, que es entrenado por Gustavo Tavernini, y preparado en la parte física por Horacio Anselmi y Facundo Vitale, escaló varias posiciones y desde hoy estará en el puesto 44° del ranking, la mejor ubicación de su aún corta carrera. Poco antes de viajar a Estados Unidos, donde jugará el Masters 1000 de Indian Wells, Delbonis habló con "La Nación".

- ¿Cuál es la sensación que te genera ser campeón de un ATP?

- La verdad es que estoy muy contento. Ganar mi primer título significa mucho. El año pasado me faltó muy poco, estuve cerca en Hamburgo [tuvo tres match-points ante Fognini], pero esto de San Pablo tuvo un significado mayor por la semana que viví, es algo que me da confianza y empuje para lo que viene.

- Quizá no habías empezado el año de la mejor manera, con tres caídas en primera rueda. ¿Esperabas llegar tan lejos?

- Bueno, no venía de tener grandes resultados, pero cada vez que empieza un torneo hay una nueva oportunidad. Aquí, el triunfo contra Nico (Almagro) me dio mucha confianza, pero cada partido terminó siendo casi como una final, como se dio contra Lorenzi, que terminé jugando de menor a mayor.

- Pasaste varios exámenes: ganarle a un top 20 como Almagro, a Bellucci en su propia casa y con la gente en contra, y a Lorenzi, que te había ganado los tres partidos previos...

- Contra Nico fue el primero y muy difícil, porque él venía de ganarme dos veces en Buenos Aires, y vencerlo después de perder el primer set fue bueno para mí. Contra Bellucci [en la semifinal], lo positivo fue ganarlo después de estar en desventaja, con un break en contra en el tercer set; aunque se hizo largo, venir en tres sets de desventaja, remontarlo y ganarlo fue muy bueno y me dio la confianza para encarar la final. Lorenzi tiene un juego muy completo de fondo y facilidad para cortar ritmo, te pone a correr y no te deja fácil ninguna. Sabía que tenía que hacer un gran partido, y tuve que ser perseverante y no volverme loco cuando estaba set abajo.

- ¿En qué momento sentís que estás de tu carrera?

- Es un momento que estoy disfrutando mucho. Terminé el año pasado entre los 60 mejores del ranking, y creo que puedo mantenerme entre los 50. Estoy muy contento con esto, pero sé que no puedo relajarme si quiero mantener este nivel. Ojalá que sigan los buenos resultados.

- ¿Qué aspectos tenés que mejorar?

- Pienso que mejoré la consistencia. Tenía buenos torneos, pero por ahí cuesta mantener eso a lo largo del año. Quiero tener más regularidad; la semana pasada, en Río, jugué un muy buen primer set contra [David] Ferrer, y luego se me escapó. Hay que estar cada semana prendido, porque si estás atento podés aprovechar la oportunidad, como pasó aquí, en San Pablo.

- Con el ascenso en el ranking, ¿cambia en algo la planificación de la temporada?

- No, no cambia. Voy a seguir jugando torneos ATP, esto quizá me ayuda para entrar en los Masters 1000, pero el resto no se altera. Lo importante es estar ahí, prendido.

- ¿Te planteaste algún objetivo para esta temporada?

- Lo que me propuse es ser más regular en el nivel ATP. Si soy más regular, el ranking mejorará solo; hay que hacer lo mejor posible, y a fin de año se verá el ranking. No hay que pensar en números, hay que enfocarse en cada punto, el resto viene de la mano.

- ¿Faltan muchos meses todavía, pero ¿te ilusiona jugar el repechaje de la Copa Davis?

- Sí, siempre lo dije, la Copa Davis quiero jugarla. Estuve a punto en Estocolmo (2010, cuando Nalbandian llegó a último momento), y luego estuve como sparring en Lyon (la semifinal de 2010) y en Praga, el año pasado. El día que me toque hacerlo, entraré de la mejor manera, daré todo de mí, y ojalá sirva para ganar y que el equipo sea fuerte.

Con una dedicatoria muy especial

Con la emoción lógica tras conquistar su primer título ATP, Federico Delbonis comenzó la ceremonia de premiación con los agradecimientos hacia su cuerpo técnico, a los colaboradores del torneo, a su familia, y en especial... "a Celina, mi hija, que es el nuevo motor de mi vida". 

Celina nació el 4 de noviembre del año pasado, en Azul. "Quizás no la esperábamos, pero tomamos su llegada de la mejor manera, sólo tuvimos que acomodarnos un poco. Cada cual sabe lo que tiene que hacer, mi novia tiene claro que yo tengo que seguir viajando, y mi familia ayuda. ¿Si me va a acompañar en las giras? Vamos a ver más adelante, pero no es fácil. Si se da, bien; si no, estaré con ella cada vez que vuelva a casa", agregó el nuevo campeón.