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| 16-10-2013 | tragedia | |||
| Quequén: Investigan posible parricidio | |||
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Drama familiar
Un hombre le disparó un escopetazo en la cabeza a su hijo de 15 años que se encontraba descansando, roció con nafta la habitación y luego de abrazarse al cuerpo de su hijo se descerrajó un tiro en la boca con la misma arma de fuego.
Esta es la hipótesis más firme que manejaban los investigadores en base a los resultados de la autopsia realizada por el médico forense, acerca del verdadero drama familiar ocurrido ayer a la mañana en una casa antigua emplazada en la esquina de calles 508 y 511, de Quequén.
Pedro Giménez, de 56 años de edad, de profesión albañil, y Kevin Giménez, de 15 años de edad, resultaron, además, carbonizados, como producto del voraz incendio iniciado en el interior del inmueble, que dañó paredes, mobiliario, aberturas y gran parte del techo.
Durante varias horas debieron trabajar los bomberos para contener el foco ígneo y luego retirar los cadáveres de padre e hijo, quienes estaban solos en el momento del dramático desenlace.
Por el momento, la causa judicial por "averiguación causal de muerte" y las actuaciones quedaron en poder de la Fiscalía Nº 30 en Turno, a cargo de Roberto Mirada.
Otra persona
De acuerdo con las primeras informaciones reunidas por los investigadores del terrible episodio, la otra integrante de la familia, de nombre Teresa y madre de Kevin, había salido de la edificación para adquirir un medicamento en una farmacia de las inmediaciones por pedido de Pedro Giménez.
Cuando la vecina regresó a la vivienda, se encontró con el fuego en la parte alta y procuró ingresar, pero las puertas y ventanas estaban trabadas desde el interior, según indicaron anoche voceros de la Justicia.
Los mismos servidores públicos que llegaron hasta la casona vieja de calles 508 y 511 alertados por el incendio, debieron violentar las puertas para enfrentar el fuego que avanzaba sobre otros ambientes.
El siniestro se había focalizado en una de las habitaciones de la vivienda antigua y después de una ardua tarea, se logró rescatar dos cuerpos prácticamente carbonizados que se encontrarían uno encima del otro.
Cabe indicar que la Justicia también investiga otra denuncia por "violación" y en la jornada de hoy se le tomará declaración a la restante persona que integraba esta familia, para tratar de establecer las causas que derivaron en semejante drama, no descartándose tampoco que pudiera existir una relación extramatrimonial.
Vecinos perplejos
Agustina Charitos se mostró perpleja por lo sucedido a metros de su casa. "Escuché que el hombre le había disparado a su hijo, roció la habitación con nafta y luego se disparó. La verdad que estamos sorprendidos, mi marido era amigo de Pedro y tal vez haya tenido algunos problemas personales con su esposa, pero en ningún momento podíamos esperar semejante situación", manifestó ayer.
La vecina reconoció que Pedro Giménez era albañil y hacía muchos años que vivía en la antigua casona de calles 511 y 508 junto a su familia. Inclusive, había realizado trabajos en el inmueble de Charitos: "El chico (por el hijo del matrimonio, Kevin) no tenía nada que ver, pero parece que hubiera tenido todo planeado".
La joven señaló que, supuestamente, "él (por Pedro Giménez) la habría mandado a su esposa a comprar un remedio a la farmacia que está a tres cuadras de acá. En ese momento pegó unos carteles en la puerta de la casa, trabó las puertas y ventanas, prendió el fuego y realizó los disparos".
Finalmente, Charitos precisó que "era una buena familia y nunca íbamos a esperar todo esto".
Consternados
Por su parte, Patricia, comerciante de calle 510 al 691, de Quequén, consideró estar consternada por la tragedia acontecida en el inmueble de calles 508 y 511.
"Era muy trabajador (en alusión a Pedro Giménez) y excelente persona, lo llevaba a jugar a la pelota al chico, la verdad que estoy helada por el desenlace", manifestó en un breve contacto mantenido con Ecos Diarios.
Miguel y Olga, otros vecinos de la zona, aseguraron que tenían bastante trato con la familia Giménez y se mostraron acongojados por lo sucedido durante la mañana de ayer. "La verdad que no podemos creer lo que pasó", atinaron a decir mientras se trataba de entender semejante cuadro de situación.
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