05-06-2026
08-09-2013 | El Sumo Pontífice con jornada de ayuno y oración
Guerra en Siria: :Francisco rezó por la paz y dijo: "La guerra es una derrota para toda la humanidad"
Cien mil personas de todos los credos, razas y religiones llenaron la Plaza San Pedro de Roma para orar junto al Papa en pos de evitar un ataque a Siria y dar inicio a negociaciones. Dijo que "otra vía" es posible para resolver todos los conflictos. 
Diócesis italianas, cantantes, movimientos católicos, judíos, ministros del gobierno, musulmanes, parlamentarios, grandes y chicos. Cien mil personas de todos los credos, razas y religiones coparon ayer la Plaza San Pedro de Roma para rezar junto al Papa Francisco por la paz en Siria. Vigilia, rezo, meditación, ayuno y confesión acompañaron las cuatro horas de introspección que coronaron una jornada entera dedicada a la reflexión y a promover un examen de conciencia mundial sobre el compromiso de todos y cada uno para evitar la guerra en Medio Oriente. 

"Perdón, diálogo, reconciliación, son las palabras de la paz: en la amada nación siria, en Medio Oriente, en todo el mundo", dijo Francisco con un rostro preocupado y serio, en sus palabras de introducción a las cuatro horas de meditación y oración, en el día de la víspera de la Natividad de María, la Reina de la Paz. Interrumpido en más de una oportunidad por los aplausos de los presentes -el más caluroso, cuando el Pontífice recordó el encuentro interreligioso de 2000 en Buenos Aires- y luego de la entronización de la Virgen "salus populi romani" (protectora del pueblo romano), Jorge Mario Bergoglio rezó el rosario y aseguró "la guerra es una derrota para toda la humanidad" y todos debemos "trabajar por la paz", para que "termine el rumor de las armas". 

Ante líderes islámicos y de todas las religiones que ocupaban las primeras filas, el Papa mandó un mensaje muy claro: "no" a la guerra, pero también "no" a la indiferencia frente a lo que pasa en los países que atraviesan situaciones de conflicto. Para Francisco, "cada uno de nosotros, desde el más pequeño hasta el más grande, hasta los que son llamados a gobernar", tiene algo que aportar para que la paz reine en cada ángulo del mundo y otra vía (la de la negociación diplomática) es posible para resolver todos los conflictos.

Desde el altar colocado en el exterior de la Basílica de San Pedro y sin hacer referencia a ningún país en particular, Francisco señaló "perfeccionamos nuestra armas" pero "nuestra conciencia" está adormecida y, como si fuese la normalidad, "seguimos sembrando destrucción, dolor y muerte".

El Papa argentino pidió que cada uno de nosotros "mire en lo profundo de su conciencia" y escuche "esas palabras que dicen: salí de tus intereses que atrofian tu corazón, superá la indiferencia hacia el otro que vuelve insensible al corazón, vencé tus razones de muerte y abrite al diálogo, a la reconciliación".

Apadrinado por el ex arzo