05-07-2026
24-03-2013 | Funcionarios de la dictadura cívico militar del '76
Tras repudio legislativo por relación comercial con Clarín, Marangoni copió a Néstor y bajó cuadros
Gustavo Marangoni se retrató y difundió oficialmente, haber encabezado un acto oficial de la entidad que preside en la que retiró los cuadros de funcionarios del Banco Provincia que se desempeñaron durante la última dictadura militar, acto al que calificó como "un símbolo de compromiso democrático de la institución, a pocos días de cumplirse el 37 aniversario del último Golpe de Estado".
Esto ocurrió luego de que la Cámara baja bonaerense repudiara el financiamiento de la Banca Pública para sumar nuevos abonados a Cablevisión y Fibertel, una empresa extinta para el gobierno que, consecuentemente, funciona de manera ilegal. Antes, había sido el principal aportante a Expo-Agro.


Un día después de que el kirchnerismo repudiara en la Legislatura una iniciativa del Banco Provincia promocionando descuentos para sumar abonados a la empresa Cablevisión, el titular de la entidad financiera provincial, Gustavo Marangoni, emulando uno de los momentos más emblemáticos de la actos de Néstor Kirchner, cuando el ex presidente cuando ordenó bajar de las paredes del Colegio Militar los cuadros de los ex dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone.

Símil aquella fotografía que inmortalizó al ex presidente fallecido, Marangoni se retrató hoy, y difundió oficialmente, encabezando un acto oficial de la entidad que preside en la que retiró los cuadros de funcionarios del Banco Provincia que se desempeñaron durante la última dictadura militar, acto al que calificó como "un símbolo de compromiso democrático de la institución, a pocos días de cumplirse el 37 aniversario del último Golpe de Estado".

Gustavo Marangoni se dio así un baño de kirchnerismo luego de las fuertes críticas que recibió no solo el aporte de la Banca Oficial al Grupo Cablevisión, sino el impulso para sumar abonados subsidiados por la Provincia de Buenos Aires a la empresa Fibertel, la operadora del servicio de internet que el Gobierno Nacional considera extinta y, consecuentemente, operativa de manera ilegal. No fue el único empuje financiero de la entidad que preside Gustavo Marangoni a un emprendimiento del principal Grupo periodístico enfrentado con el Gobierno Nacional: el Banco Provincia fue el principal aportante de fondos públicos para la realización de Expoagro, la muestra que organizan Clarín y La Nación en la que Scioli se fotografió con la mesa de enlace y la hija de Ernestina, Marcela Noble.

Ayer, llovieron críticas kirchneristas en la Legislatura Provincial contra la decisión del Banco Provincia de financiar clientes para Cablevisión: "resulta altamente repudiable que el Banco Público de todos los bonaerenses promueva la posición oligopólica de esa empresa en el mercado, y que lo haga mientras el Gobierno Nacional, a través de AFSCA, mantiene una disputa judicial contra el Grupo Clarín quien desafía permanentemente la democracia", aseguró en el recinto de la Cámara Baja Adrián Grana, autor de la iniciativa que repudiando el acuerdo comercial entre el Banco de la Provincia, y la empresa Cablevisión.

Esta tarde, Marangoni protagonizó un gesto de acercamiento tras las fuertes críticas del kirchnerismo, emulando a Néstor Kirchner: "el directorio del Banco decidió retirar de su galería de presidentes los cuadros de aquellos funcionarios que colaboraron con dictaduras militares como una manera de reafirmar su compromiso democrático y recordar las consecuencias de interrumpir el orden constitucional", explicó el funcionario provincial.

Marangoni expresó que "el Banco Provincia no olvida a sus 28 compañeros desaparecidos y acompaña a las Abuelas de Plaza de Mayo en la búsqueda de Martín, el hijo de Jorge Ogando, empleado secuestrado por un grupo de tareas en octubre de 1976 junto a su mujer Stella Maris Montesano, embarazada de ocho meses".

"Ser presidente del Banco Provicnia es un privilegio y un honor que no se corresponde compartir con otros que han tenido este cargo en el marco de la ilegalidad". Y expresó que "este acto es una obligación moral, un imperativo ético y también es la mejor forma de mantener viva las convicciones mas profundas de nuestra gente y el repudio al momento más triste más cruel y más negro de nuestra historia".