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| 30-10-2012 | cayeron 25 milímetros en la capital provincial | |||
| Calles anegadas, cortes de luz y caída de árboles en la Región | |||
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Calles anegadas, árboles caídos e interrupciones momentáneas en el suministro eléctrico fueron el saldo del temporal que se abatió sobre la Región a lo largo de la jornada de ayer. Sin alcanzar la magnitud de lo ocurrido en el Gran Buenos Aires y la capital federal, las lluvias y los vientos alcanzaron para complicar otra vez el arranque de la semana laboral a los vecinos de numerosos barrios en La Plata, Berisso y Ensenada. La semana pasada también había comenzado de igual forma, pero con mayores complicaciones.
Las localidades más castigadas, en un contexto en el que no se registraron evacuados ni inundadas de gran alcance, las localidades platenses más castigadas fueron Altos de San Lorenzo, Los Hornos, Abasto y Lisandro Olmos.
En Altos de San Lorenzo, la caída de un árbol obligó a cortar el tránsito en 24 y 74, y lo mismo ocurrió, pero como consecuencia de la cantidad de agua acumulada, en tramos de las calles 22 y 83.
En el casco urbano, uno de los ejes afectados fue el de 22 entre 56 y 62, con un "río" de cordón a cordón; y en 64 entre 27 y 28 las cuadrillas de Defensa Civil y Control Urbano municipal interrumpieron la circulación vehicular para extraer los restos de otro ejemplar derribado por los fuertes vientos, que entre las 6 y las 8 de la mañana oscilaron entre velocidades de veinte y treinta nudos -unos 37 a 55 kilómetros por hora-.
El desprendimiento de un cable de alta tensión provocó alarma en la esquina olmense de 44 y 197, mientras que en 209 y 525 de Abasto los vecinos se quejaron por "el pésimo estado de las calles que impide transitar tanto a pie como en auto".
En Los Hornos, un corte de luz afectó el funcionamiento de las oficinas del Registro Civil y la Delegación Municipal, al tiempo que hacia Arana, en 143 entre 620 y 630 varias calles quedaron bajo el agua dejando aisladas quintas y producciones hortícolas.
De acuerdo con fuentes del Comité Operativo de Emergencia Municipal, pese a las precipitaciones acumuladas entre la noche del lunes y la madrugada de ayer los sistemas de drenaje y los desagües pluviales respondieron bien tanto en el casco histórico como en las zonas aledañas a los arroyos".
En la torre de observación meteorológica ubicada e el l aeropuerto platense se precisó que la cantidad de agua caída desde que se inició la tormenta hasta las 15 de ayer fue de 25 milímetros, 19 durante la madrugada y otros cinco entre las 9 y las 15. La ráfaga más intensa se midió a las 7.54, con 33 nudos -unos 60 kilómetros por hora-. Por la noche se desató otro chaparrón, pero sobre esas precipitaciones no hubo registros al menos hasta el cierre de esta edición.
En Berisso se registraron anegamientos en calles del Barrio Obrero, y Defensa Civil del distrito debió aunar esfuerzos con una dotación de los Bomberos Voluntarios para neutralizar riesgos eléctricos y retirar los restos de un frondoso eucalipto que cayó junto a la casa 35 del barrio YPF, arrastrando cableado y quebrando un muro.
En tanto, en Ensenada no se produjeron emergencias; Miguel Cepero, de la Junta de Defensa Civil, señaló que "así como en otras oportunidades nos ha tocado 'bailar con la más fea', esta vez fuimos privilegiados, si se toma en cuenta lo que pasó en otras ciudades".
"De todos modos, se inundaron algunas calles, debido a la práctica de algunos vecinos que sacan la basura cuando no corresponde y terminan obstruyendo las bocas de tormenta. Seguiremos en alerta hasta que el clima marque lo contrario", agregaron.
El de ayer fue el tercero de los vendavales que azotaron nuestra región en poco más de un mes. Hace tan sólo una semana, también entre la noche del domingo y la mañana del lunes, cayeron 49 milímetros y medio de agua, una cantidad que fue considerada por los meteorólogos "elevada" para la época del año, acompañados por ráfagas cuya velocidad superó los 70 kilómetros por hora. En la ocasión, vecinos de City Bell, Villa Garibaldi y barrio Aeropuerto fueron severamente afectados por los anegamientos.
El 19 de septiembre pasado, otra jornada de precipitaciones torrenciales y viento castigó con saña Berisso -donde se debieron suspender las clases en varias escuelas-, Ensenada y el sur de las periferia del casco histórico local -Los Hornos, Villa Garibaldi, Altos de San Lorenzo, Arana y Parque Sicardi-, dejando como saldo calles intransitables, desprendimientos de mampostería, caída de árboles y postes de servicios.
En tanto, en Punta Lara, los bomberos debieron asistir y evacuar a 23 personas, cuando el Río de La Plata alcanzó los 3,10 metros.
WZ
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