04-08-2026
04-08-2026 | RECHAZO AL PROYECTO DE LEY DE FALSAS DENUNCIAS
En siete meses hubo 142 víctimas fatales por violencia de género en Argentina: alertan por el aumento del miedo a denunciar
Un informe de La Casa del Encuentro registró 123 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 5 transfemicidios y 14 femicidios vinculados de varones adultos y niños entre enero y julio de 2026. La organización advierte sobre la falta de respuestas estatales, el impacto de proyectos legislativos que podrían desalentar las denuncias y reclama políticas públicas sostenidas para prevenir la violencia machista.

La violencia de género continúa dejando cifras alarmantes en Argentina. Entre el 1° de enero y el 31 de julio de 2026 se registraron 142 víctimas fatales por razones de género, según el último informe del Observatorio de Femicidios en Argentina "Adriana Marisel Zambrano", coordinado por la Asociación Civil La Casa del Encuentro. El relevamiento contabilizó 123 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 5 transfemicidios y 14 femicidios vinculados de varones adultos y niños, además de 300 intentos de femicidio que permanecen bajo seguimiento.

Detrás de cada caso hay familias devastadas y una trama de violencia que, en muchos casos, pudo haber sido evitada. El informe revela que 155 hijas e hijos quedaron sin madre, de los cuales el 72 % son menores de edad. Más de la mitad de los agresores (55 %) eran parejas o exparejas de las víctimas y el 69 % de los asesinatos ocurrió dentro del hogar de la mujer o en la vivienda compartida con el agresor, lo que vuelve a confirmar que el ámbito doméstico sigue siendo el lugar de mayor riesgo para quienes atraviesan situaciones de violencia.

Los datos también exponen las falencias del sistema de protección. El 17 % de las víctimas había realizado denuncias previas y nueve femicidas tenían medidas cautelares vigentes al momento del crimen. Para La Casa del Encuentro, estas cifras reflejan que las respuestas judiciales y estatales resultan insuficientes cuando no se implementan con una perspectiva integral de derechos humanos. A ello se suma que seis agresores pertenecían o habían pertenecido a fuerzas de seguridad, mientras que 21 femicidas se suicidaron tras cometer los asesinatos.

El informe advierte además sobre la invisibilización de estos hechos durante eventos de gran impacto mediático, como el reciente Mundial de fútbol. La organización sostiene que, lejos de responsabilizar al deporte, estos acontecimientos representan una oportunidad para que el Estado impulse campañas masivas de prevención y difusión de recursos de asistencia. Sin embargo, cuestiona la ausencia de políticas públicas sostenidas y alerta sobre un contexto institucional que, según denuncia, minimiza o niega la violencia de género.

Otro de los puntos de preocupación es el proyecto de ley sobre "falsas denuncias", impulsado nuevamente en el Senado. Desde La Casa del Encuentro rechazan la iniciativa al considerar que podría profundizar el temor de las víctimas a recurrir a la Justicia. Recuerdan que el delito de falso testimonio ya se encuentra contemplado en el Código Penal y sostienen que endurecer las sanciones en casos vinculados con violencia de género e infancias tendría un efecto disuasorio sobre las denuncias legítimas, favoreciendo el silencio y aumentando el riesgo para mujeres y diversidades.

Además de las víctimas fatales, las 300 tentativas de femicidio reflejan la magnitud de una violencia que no siempre termina en muerte, pero deja secuelas físicas, psicológicas y sociales profundas. En esos ataques estuvieron presentes 90 niñas, niños y adolescentes, mientras que 49 mujeres ya habían denunciado previamente a sus agresores y 34 contaban con medidas de protección. El informe concluye con un llamado urgente a garantizar el acceso efectivo a la Justicia, fortalecer las políticas de prevención y cumplir las leyes vigentes. "La violencia de género es una cuestión de derechos humanos y no de inseguridad", remarcan desde la organización, que cierra el documento con una consigna que sintetiza su reclamo: "Nunca tendrán la comodidad de nuestro silencio. Por ellas, siempre."