23-05-2024
"Reforma universitaria: un a√Īo para celebrar, cien para trabajar"
Por Josefina Mendoza (*) @JosefaMendo
Hace unos d√≠as el Presidente de la Naci√≥n declar√≥ el a√Īo 2018 como A√Īo del Centenario de la Reforma Universitaria. Esto nos impone el gran desaf√≠o de colocar en la agenda p√ļblica la importancia que tuvo el movimiento reformista para la vida pol√≠tica de nuestro pa√≠s.

En aquella √©poca, los j√≥venes universitarios afirmaban que, si con 18 a√Īos se pod√≠a elegir presidente de la naci√≥n, con m√°s raz√≥n se pod√≠a y deb√≠a ser parte de la vida institucional y de la toma de decisiones de las casas de altos estudio. Merecemos hacer un repaso de c√≥mo estamos y hacia d√≥nde queremos ir.

A pesar de la gratuidad de nuestras universidades, ¬Ņrealmente todos los argentinos tienen la posibilidad de cursar una carrera? No. Solo el 1% de nuestra poblaci√≥n se considera universitaria. Lo cierto es que existen limitantes m√°s all√° de la gratuidad que van desde lo econ√≥mico, ya que en algunos casos para estudiar hay que ir a vivir a otra ciudad, sumar transporte y material de estudio. Tambi√©n hay que tener en cuenta el nivel educativo, dado que hay exigencias propias de la universidad que hacen que muchos j√≥venes que no recibieron ciertos conocimientos b√°sicos en la educaci√≥n obligatoria no puedan permanecer estudiando.

¬ŅEs la universidad completamente inclusiva? No. Su modalidad casi exclusivamente presencial hace que muchos ciudadanos no tengan la posibilidad de estudiar y trabajar. Excepto el caso de universidades grandes como la UBA, La Plata o C√≥rdoba, en muchas casas de estudio no existe la posibilidad de organizar los horarios de cursada, ya que no hay suficientes comisiones de cada materia o los horarios no permiten empalmar con un trabajo de 8 horas.

Hay que decir que también hay cierta resistencia a que los estudiantes rindan bajo la modalidad libre, sin haber cursado la materia.

La gratuidad de la universidad garantiza el acceso a la educaci√≥n. En pa√≠ses de la regi√≥n estudiar es un verdadero desaf√≠o y a la larga termina siendo un privilegio reservado solo para algunos. Gracias a esa gratuidad es que muchas familias han logrado tener el primer recibido dentro de su n√ļcleo, lo que cambia para siempre su destino.

Otra de las grandes ventajas de la gratuidad es que permite que miles de personas pasen por un aula universitaria. Quienes hayan cursado, a pesar de no haberse recibido, sabr√°n que ya no son las mismas personas que cuando entraron.

Vale aclarar que la permanencia y la graduaci√≥n configuran uno de los mayores desaf√≠os, ya que desde el Estado nacional se deben generar las herramientas que garanticen el derecho a la educaci√≥n a trav√©s de becas que incentiven a los j√≥venes a comprender que la universidad es una oportunidad al futuro. Hoy muchos argentinos ven en la universidad algo inalcanzable, una imposibilidad. Se necesitan becas que impulsen el estudio de las √°reas estrat√©gicas para el desarrollo nacional, como as√≠ tambi√©n que por su pertinencia logren que los estudiantes elijan carreras cerca de sus lugares de origen para evitar los √©xodos juveniles que cada a√Īo sufren los pueblos del interior.

Sin dudas una de las mayores responsabilidades del Estado es generar las condiciones para que la escuela p√ļblica cumpla su objetivo y as√≠ m√°s j√≥venes se encuentren en condiciones de llegar a la universidad. Tambi√©n es un desaf√≠o de la pol√≠tica en general poner la educaci√≥n en agenda y que no se hable de ella solamente en t√©rminos de paritarias a principio de cada a√Īo lectivo.

Es necesario que la universidad, como contrapartida, genere condiciones para la concreción de una herramienta inclusiva, abierta, con oportunidades para todos. Tal vez la clave esté en volver a poner el punto sobre el estudiante, el verdadero protagonista. Algunas casas de estudio están innovando y ya están pensando en la educación a distancia como una alternativa a la modalidad presencial que a veces es limitante, sobre todo para aquellos que trabajan y estudian.

El centenario reformista nos interpela a dar un debate serio y así seguramente encontraremos la forma de combinar gratuidad, accesibilidad, progreso y graduación sin perder excelencia académica.

(*) Diputada nacional de la UCR en Cambiemos por la Provincia de Buenos Aires y primera mujer en presidir actualmente la Federación Universitaria Argentina (FUA).

Publicada este martes 16 de enero de 2017 en InfoBAE.