La ingeniería electoral debe basarse en acuerdos estratégicos
19-07-2024
La ingeniería electoral debe basarse en acuerdos estratégicos
Por Jorge Rachid (*)

Las √ļltimas d√©cadas han permitido al neoliberalismo, degradar los procesos democr√°ticos en base a la superficialidad de la pol√≠tica, como una cuesti√≥n s√≥lo electoral y personificada en determinadas figuras, apuntaladas desde usinas del poder real, sin otro sustento que la promoci√≥n, las promesas, los mecanismos de armado del mensaje y la comunicaci√≥n, la manipulaci√≥n de la opini√≥n publicada, la tergiversaci√≥n, ocultamiento y mentiras como m√©todo planificado.

Esa es la expresión de la antipolítica, concebida ésta en los términos de cuestionamiento y destrucción de las complejidades doctrinarias, filosóficas e ideológicas de las miradas de los pueblos, diluyendo sus identidades, borrando sus memorias y produciendo la frivolización de esos contenidos en el seno del pueblo, que son desplazados del eje del pensamiento crítico, llevando incluso a la militancia al contestarismo cotidiano superficial, repitiendo la agenda comunicacional que producen en forma diaria las usinas del poder.
Las complejidades de la política nunca son tácticas ni coyunturales, esas son las demandas cotidianas y presiones originadas en un sistema de intereses, que no contempla a los de las mayorías populares, cuyo nivel de presión sólo puede sustentarse en la movilización del pueblo cuando lo hace, pero que siguen siendo frágiles ante el poder, si no se sustentan en una organización permanente de la comunidad en la defensa de sus propios intereses. Eso se llama Comunidad Organizada y organizaciones libres del Pueblo, que el poder real ubica en forma permanente como el enemigo principal de sus objetivos de acumulación capitalista, de manera peyorativa llamando al mismo "populismo".
Comienza entonces la discusi√≥n sobre el rol del Estado, que la antipol√≠tica desplegada por el poder colonizado, intenta poner a su servicio, evitando las regulaciones de cualquier tipo, con un eje centrado cuando ejerce el gobierno, en el control social del conflicto y el disciplinamiento del pueblo que establece desde la relaci√≥n gubernamental, similar a la din√°mica opresor-oprimido, con mecanismos m√°s sutiles revestidos de supuestas garant√≠as constitucionales, en estructuras legales instituidas por esos mismos factores de poder. El poder popular constituido por el voto del pueblo en t√©rminos democr√°ticos es denostado, a√ļn en los marcos formales republicanos, siendo entonces demonizado como "totalitario" o "autoritario" aunque atraviese m√ļltiples elecciones populares, llevando al poder real, C√≠rculo Rojo por ejemplo, a desplegar acciones destituyentes o golpistas.
En ese marco la diluci√≥n y debilitamiento de los sentimientos patri√≥ticos, el recorte de los t√©rminos de Patria y Pueblo como expresi√≥n antigua o nost√°lgica, van provocando una di√°spora social en el afianzamiento del individualismo como proyecto no comunitario, donde s√≥lo prevalecen los m√°s fuertes y sucumben aquellos sectores mayoritarios, condenados a la exclusi√≥n y a la pobreza-indigencia. No hay Patria sin pueblo, ni soberan√≠a nacional sin pol√≠ticas estrat√©gicas, que marquen el modelo hacia el cual se conduce el gobierno y se van tomando las decisiones t√°cticas, pero con objetivos a largo plazo, que expresen esos contenidos que en un mundo conflictivo de guerra mundial, adquieren relevancia geopol√≠tica, en especial regional y latinoamericana, permitiendo dise√Īar una pol√≠tica com√ļn defensiva, ante el avance imperial que lo sustenta en el uso de la fuerza, en una regi√≥n que ha hecho de la paz un culto permanente, s√≥lo alterado por la acci√≥n depredadora de fuerzas externas a la regi√≥n.
Sin memoria y con identidad diluida, sin compartir el sentimiento patriótico que atraviesa a todas las capas sociales y las pertenencias políticas, el coloniaje cultural se traslada al sometimiento institucional, colocando al país en condiciones de ser amordazado en su capacidad de decisión política estratégica por temas que suman desde la deuda externa a los intentos privatizadores de todos los aspectos de la vida nacional, entregando herramientas claves de soberanía política y económica, desde el río Paraná a la Patagonia, desde el Mar territorial a la Antártida y Malvinas, eliminando derechos y reprimiendo la protesta social emergente a la situación provocada de ajuste y exclusión.
Es entonces cuando se instala en el seno del pueblo el desconcierto sobre el rumbo que podr√° tomar cualquier gesti√≥n futura en el marco democr√°tico, dado que la ingenier√≠a electoral, marquetinera y direccionada a los o√≠dos sensibles de la preocupaci√≥n del d√≠a al d√≠a, leg√≠tima por cierto, pero aprovechada por la respuesta f√°cil de la mentira a futuro, que una vez consolidada la captura del gobierno nacional se diluyen. Esa fue la realidad de un gobierno neoliberal macrista, que ofreci√≥ el "oro y el moro", produciendo la mayor depredaci√≥n del pa√≠s en sus recursos naturales, cercenando su soberan√≠a con un endeudamiento √ļnico en la historia nacional y excluyendo sin pudor a las mayor√≠as populares.
Por eso cuando se re√ļne una Mesa Pol√≠tica del PJ a discutir las propuestas electorales, independientemente del proyecto nacional que sustente el Modelo argentino de construcci√≥n social productiva y pol√≠tica, con objetivos expresados al conjunto de la comunidad, desde una Nueva Constituci√≥n a la recuperaci√≥n estatal de todas las empresas de servicios p√ļblicos, que son Derechos Humanos esenciales a la calidad de vida del pueblo, pasando por la liberaci√≥n del Paran√° a las reformas financieras y fiscales, con libertad inmediata a los prisioneros pol√≠ticos del r√©gimen macrista, con la consecuente expulsi√≥n de la Corte y la reforma del sistema de servicio de Justicia hacia un marco democr√°tico y republicano al servicio del pueblo y no de las minor√≠as dominantes del poder, se vuelve un ejercicio ret√≥rico sobre personas que disminuye la pol√≠tica.
Marcando esos caminos y difundiendo los objetivos, de emancipaci√≥n nacional basados en la filosof√≠a y la teolog√≠a de la liberaci√≥n que parecen haberse diluido en el tiempo y sin pudor ni vestimentas ajenas al sentir nacional, sin necesidad de aparecer "pol√≠ticamente correctos" como demanda la prensa hegem√≥nica y el poder real, el peronismo filos√≥fico, eje vertebral del movimiento nacional y popular en la Argentina que trasciende partidos, sindicatos, movimientos sociales, religiosos y pol√≠ticos porque se dispone a asumir las demandas de la hora, con la valent√≠a necesaria de enfrentar los cambios estructurales que necesita el pa√≠s, para salir de las garras de la dependencia y la claudicaci√≥n nacional, que ha sido eje dominante neoliberal en las √ļltimas d√©cadas, a√ļn con la recuperaci√≥n de identidad y compromiso de los 12 a√Īos felices de N√©stor y Cristina no pudimos consolidar una estructura institucional y patri√≥tica que nos preserve de la voracidad imperial.
Patria si colonia no sigue siendo un norte a construir, m√°s a√ļn en la hora actual.


(*) Médico sanitarista; actual Director del Instituto Superior de Educación del IOMA; intelectual del campo nacional y popular.


Nota de opinión publicada el 16 de febrero de 2023 en el sitio www.lapatriaestaprimero.org.