03-12-2021
Elecciones y comunicación política
Marcelo Miró: “Ni el mejor vocero político puede solucionar un yerro o una mala gestión”
Docente de la Universidad del Noroeste, Miró se refirió a la comunicación del Gobierno, las razones del "voto bronca" que sufrió el oficialismo en las últimas PASO y el nuevo fenómeno electoral: Facundo Manes.

Reconocido encuestador en el interior de la provincia de Buenos Aires y con un gran conocimiento del interior bonaerense, Marcelo Miró asegura que "no habrá grandes cambios" en cuanto a resultados comparando las primarias de septiembre con las generales del próximo domingo y que el "gran ausentismo del voto propio" fue una de las razones de la baja performance del Frente de Todos a nivel nacional.

"En general no hubo grandes cambios en la intención de votos en el interior de la Provincia, de la misma manera que tampoco la hubo en el Conurbano. Cualquier movimiento en el sufragio se verá en aquellas personas que no votaron en las PASO", adelantó Miró a "No es lo que parece", por FM 96.7 de La Plata. "Quienes fueron a votar difícilmente cambien de idea respecto a la boleta, aunque sí puede haber un grado mayor de movilización, porque muchos piensan que esta es la importante y obligatoria, cuando en realidad las PASO también lo son", completó.

En referencia a ese electorado ausente, Miró aseguró que fue "el Frente de Todos el que notó una gran ausencia de su propio electorado respecto de las elecciones presidenciales de 2019, ese electorado cautivo que en su momento venía del massismo y otros sectores que no estaban cercanos al Frente de Todos pero que la alianza del kirchnerismo más duro con Sergio Massa, la candidatura de Alberto Fernández y cierta imagen de moderación hizo que muchos electores se acercaran a esa propuesta y Alberto ganara la presidencial".

Sin embargo, según Miró, en esa disputa por recuperar ese voto que por diferentes razones le dio la espalda, hasta el momento, no se traduciría en números. "Lo que vemos es que el que votó A va a votar A" afirmó y agregó que la cuestión "pasa por encontrar el incentivo para ir a votar, encontrar la razón por la cual esa persona no fue y revertirla. El 'estoy enojado con todos' y no voy a votar por nadie, ya lo conocemos y se expresó en el 'que se vayan todos'".

"También hay otra cuestión más grave que el enojo y la decisión militante de no ir a votar, es un fenómeno que se está viendo en otras partes del mundo que sostiene que la política no le va a cambiar la vida a la gente y entonces no participa. Este abstencionismo en el sufragio es peligroso no solo para la política sino para las democracias", sostuvo Miró.

El "fenómeno" Manes

Sin dudas la elección -traducida en números- por un "outsider" (tal como se los denomina a quienes se vuelcan a la política sin una militancia activa previa) Facundo Manes fue una grata noticia para el radicalismo, que vio como su candidato "pintaba de rojo "para la UCR distritos del interior bonaerense que, en el mejor de los casos, estaban teñidos de "amarillo"

"La primera sensación es que el voto a Manes se va a fidelizar. Si miramos la campaña, vamos a ver que en la foto Manes siempre aparece por delante de (Diego) Santilli, pese a que éste es el primer candidato y ganador de la interna. Esa relevancia de la imagen es la que demuestra la necesidad de que Manes sea protagonista de la campaña, fidelizando el voto que, de no haber ido a una interna con el PRO, difícilmente podríamos pronosticar dónde habría sido depositado", explicó Marcelo Miró.

"Manes -amplió Miró- llevó a Juntos por el Cambio un electorado que le dio esa diferencia de cinco puntos pero que también marca diferencias, que muestra una identidad propia. Mucha gente está enojada con el Frente de Todos, pero también con la opción (Mauricio) Macri y de no haber surgido Manes, no podríamos asegurar que ese espacio encontrara lugar dentro de Juntos".

Paridad de fuerzas

La composición del voto de una fuerza siempre es compleja de analizar, aunque hay generalidades en las que los encuestadores suelen basarse. "Hay un sector más conservador del electorado que vota a Juntos pero no sé si estaría dispuesto a votar a la UCR, son votos que encontraron una expresión en el PRO y que fortalecen a la coalición Juntos por el Cambio", analizó Miró. "Así como en otro momento la tuvo el peronismo, Juntos logró hacer convivir en sus listas al peronismo conservador, a ese centrismo de la Argentina y a la socialdemocracia en el sentido de las libertades públicas e individuales, donde el radicalismo, por ejemplo, está más cerca que el PRO al derecho al aborto", amplió.

"En la política todo es cambiante y hoy, UCR y PRO se complementan y le dan una potencia a la oposición que se refleja en las últimas tres elecciones, donde Cambiemos siempre logró alrededor del 40% a nivel nacional. Esto cambió el panorama político, dándole un piso importante a la oposición que empareja al peronismo, que si no va unido ni representa esos aspectos que siempre defendió, los pone en igualdad y hasta en inferioridad de condiciones electorales respecto de la oposición", analizó el docente.

¿Cómo podría retomar esa posición de liderazgo el oficialismo? "Cuando representa a un sector más del centro, como el de Massa; suma al kirchnerismo más duro y, fundamentalmente, cuando tiene representación gremial en sus listas, algo que faltó en esta última elección porque los gremios se sintieron afuera, ahí la cosa se pone más competitiva", respondió.

Pérdida de votos

De los cuatro millones de votantes que se ausentaron en las PASO de septiembre, casi la mitad son votos oficialistas. "Esa explicación es tanto económica como social, en la que la pandemia tuvo mucho que ver, al igual que el exceso de la cuarentena. Esto provocó un contexto social que hoy el Gobierno está pagando, sumado un discurso que no tuvo durante la campaña. Esa campaña que le permitió el triunfo no es tampoco la que se tradujo en acciones de gobierno y eso le restó potencia al oficialismo", argumentó Marcelo Miró.

Y analizó luego la comunicación oficial, tanto en pandemia como en campaña, que tuvo un cambio de nombres pero, hasta el momento, no parece mostrar diferentes resultados.

"(Gabriela) Cerruti es una profesional muy formada, que tuvo una amplia trayectoria en medios y en la política. No creo que el problema del Gobierno sea de comunicación sino de gestión", afirmó Miró y amplió: "la buena comunicación nunca puede suplantar una mala gestión: si no hay gestión, no hay comunicación posible. Podrá encubrirse o disfrazarse algún hecho y durante un tiempo, pero no hay manera de que la comunicación reemplace a la gestión"

"Por otra parte -describió- el ciudadano no vive de la comunicación pública ni está pendiente de lo que dice el gobierno, eso es una cuestión muy del analista y de los medios, no de la población. Creo que el gobierno tiene un grave problema de gestión y eso no lo arregla ni Cerruti ni (el ex vocero Juan Pablo) Biondi ni nadie".

"La mejor comunicación es una buena gestión, el resto ayuda a explicar procesos, razones y motivos, pero sin dudas ni el mejor vocero va a solucionar un yerro político o la falta de gestión, mucho menos la cantidad de conflictos que tiene este gobierno en su seno", concluyó Miró. (CAGL / PL)