04-06-2020
Crisis por ansiedad y miedo en la pandemia
#EnCuarentena "Las alteraciones por el confinamiento por el #coronavirus pueden alcanzar umbrales muy altos por su su peculiaridad"
Por Jaime Garcia Flores (@JaimeAndalusi) para Cadena BA.- Quien así lo dijo fue la psicóloga española Blanca Beato que lo explicó diciendo que "la incertidumbre, miedo al contagio, sobre información, repercusiones laborales y económicas, novedad de la situación, escasa o nula exposición a estímulos sociales" entre otras cuestiones generan "depresión, ansiedad, enojo, irritabilidad, insomnio, alteraciones alimentarias y labilidad emocional".
"El tener que quedarte 'confinado' por estar convaleciente, la diferencia que tiene con el confinamiento actual es que quizá es a la persona que está enferma, o es de avanzada edad a la que no le apetezca salir; sus relaciones sociales o familiares no tienen por qué verse mermadas y dependiendo del caso o sintomatología, podría llegar incluso a ser vivido como un periodo de desconexión y descanso", comenzó explicando Blanca Beato, psicóloga española egresada de la Universidad de Sevilla, respecto a la diferencia entre un confinamiento obligatorio por lesión, enfermedad o por edad a la actual cuarentena por la pandemia del nuevo coronavirus.

Y especificó: "Por lo demás y a rasgos generales, las sensaciones y emociones que emergen de ambas situaciones pueden ser muy similares (depresión, ansiedad, enojo, irritabilidad, insomnio, alteraciones alimentarias, labilidad emocional, etc). No obstante, en el caso del confinamiento por COVID-19, la magnitud puede alcanzar umbrales más altos, dada su peculiaridad: incertidumbre, miedo al contagio, sobreinformación, repercusiones laborales y económicas, novedad de la situación, escasa o nula exposición a estímulos sociales,  etc.".

Más adelante, entrevistada por Cadena BA, Blanca Beato habló del impacto de la cuarentena en los niños y niñas, del perfil de quienes ejercen la oscura practica del cyber acoso en las redes sociales y de como seria la vuelta a los lugares de trabajo. "Volver a la rutina laboral y dejar atrás el teletrabajo requerirá una readaptación en muchos aspectos que tienen que ver con el miedo al posible contagio, asumir nuevos comportamientos y rutinas laborales de  prevención, entre otros aspectos", dijo la psicóloga.

- ¿Cuál ha sido el nivel de estrés de loe niños gestionado en el núcleo familiar en esta situación? 

Es un tema complicado y cada niño es un mundo. Pero sí es cierto que la situación  que están viviendo a consecuencia del COVID19 les puede afectar de manera negativa, y en ocasiones es difícil detectar dado que la sintomatología depresiva y el estrés se manifiesta más sutilmente que en el caso de los adultos; falta de apetito, irritabilidad, llantos inmotivados, pasar de la alegría a la tristeza, regresiones, dificultad para conciliar el sueño…

Y es que están pasando por una cantidad de estrés que no es natural para su edad.

En este sentido los padres jugamos un papel fundamental: mantener rutinas y horarios estables, proponer actividades creativas pero sin sobrepasarse, realizar algún tipo de actividad física, involucrarlos en tareas de la casa, tales como cocinar, colaborar con la limpieza, mantener orden en sus cosas, entre otras. También invitarles a expresar sus miedos y angustia, mostrarse comprensivos, entre otras pautas de utilidad.

- El uso de internet ha subido exponencialmente en estas semanas y con ello el cyber acoso por las redes. ¿Cuál es el perfil de estas personas?

Durante esta etapa las redes sociales están jugando un papel fundamental, pues se han convertido prácticamente es el único medio para contactar y mantener vínculos sociales y familiares.

Es lógico que el Coronavirus haya disparado el tiempo que pasamos conectados en las redes sociales, pues disponemos de más tiempo libre y metidos en casa. Esto hace que quien ya las usaba anteriormente ahora lo hagan mucho más, y que incluso aquellas personas que antes no la usaban o lo hacían más tímidamente, en esta época se lancen a darles más uso.

Ahora bien, a tu pregunta sobre qué personas se esconden tras las redes sociales; pues te diré que hay personas de todo tipo en el cosmos, y esto es así también en el mundo virtual. Hay quien las emplea para acercarse a su entorno en estos momentos, quien las usa como refuerzo a una baja y pobre autoestima, incluso quienes se esconden tras un perfil falso para atacar u ofender. Esta última figura existe desde siempre, no es nada nuevo. Las envidias y la intención de difamar o destruir a una persona no es nada nuevo ni exclusivo de nuestros tiempos, pero las redes sociales han permitido que este tipo de personas puedan esconderse tras una cortina virtual y campar a sus anchas.

- ¿Cómo va a ser mentalmente el paso de la actividad virtual de trabajo al rutinario presencial?

En la gran mayoría de los casos, sobre todo en familias con hijos pequeños y acostumbrados a trabajar siempre fuera de casa, el teletrabajo está suponiendo una fuente de estrés importante. Pues los niños no entienden de horarios laborales y sus demandas no las pueden gestionar como sería deseable. De esta forma muchos padres y madres se encuentran con las exigencias propias de su trabajo y el tener que atender a los niños y sus tareas escolares, todo al unísono.

En otros casos ha supuesto una mejora y comodidad en su vida, sobre todo en grandes ciudades donde tan solo el desplazamiento suponía una parte importante de tiempo, entre otros hándicaps.

En cualquier caso, volver a la rutina laboral y dejar atrás el teletrabajo requerirá una re-adaptación en muchos aspectos que tienen que ver con el miedo al posible contagio, asumir nuevos comportamientos y rutinas laborales de  prevención, entre otros aspectos, hay que tener en cuenta que el estado de alarma genera un aumento de la sensación de peligro y colateralmente, de crisis de ansiedad. En el extremo podríamos hablar incluso de trastorno por agorafobia.

La vuelta al trabajo posiblemente suponga un reto cuanto menos extraño, por llamarlo de alguna manera, al que sería conveniente ir enfrentándonos paulatinamente, darnos tiempo para adaptarnos, normalizar que al principio puedas sentir ansiedad o preocupación, y sobre todo pensar que esto es temporal y que volveremos a coger el ritmo a nuestras nuevas rutinas, porque la mente humana es maravillosamente adaptable.