29-02-2020
Director del Proyecto Czekalinski
Martín Maldonado, investigador del CONICET: “A la canasta básica nunca nadie la testeó, ni la comió” y enfatizó: “El hambre requiere de una solución a corto plazo”
Así lo dijo el director del Proyecto Czekalinski, quien contó los problemas de salud que acarrea comer solo la "canasta básica de alimentos" y resaltó que el "Proyecto se autofinancia".

En agosto de 2019 se presentó en Córdoba el Proyecto Czekalinski, una iniciativa de investigadores del CONICET de Córdoba, liderados por Martín Maldonado, con la finalidad de visibilizar la problemática del hambre en Argentina y que busca cambiar los parámetros de la medición de pobreza en el país.

En síntesis, el proyecto -dividido en dos etapas-, proponía que un grupo de personas se alimentara solo aquellos productos que componen la Canasta Básica Alimentaria (CBA) mientras que otro, lo haría a través de las Guías de Alimentación para la Población Argentina (GAPA), recomendada por el Ministerio de Salud de la Nación. En el proceso, dos investigadoras y el propio Maldonado debieron abandonar la dieta de "comer solo con la canasta básica alimentaria porque tal alimentación les generaba problemas de salud".

"El Proyecto Czekalinski de investigación en sí continúa, concluyó la primera de las dos etapas. Lo que sucedió es que los voluntarios que comenzamos a comer canasta básica tuvimos que abandonar el experimento por recomendación médica. Éramos tres personas en la primera etapa y otras tres en 2020 comiendo solo los alimentos que conforman la canasta básica. Hubo una desmejoría en nuestra salud que nos llevaron a tener que abandonar", refirió Maldonado sobre el proceso llevado adelante hasta ahora en diálogo con "CAGL Entrevista" por la FM 96.7 de La Plata.

Canasta Básica Alimentaria

"La Canasta Básica Alimentaria con que se mide la pobreza según el Indec fue creada en 1985 e implementada por primera vez en 1988, y a pesar de ser la medida central de la pobreza en Argentina, su costo en bocas de venta representa la línea de indigencia que luego se ajusta y pasa a ser la medida central de pobrezaargentinay, por lo tanto, es la medida para determinar quién requiere de un plan social y quién no", explicó el investigador.

En cuanto a la calidad de la canasta básica, Maldonado detalló que "nunca nadie la testeó ni la consumió".

"El problema es que nunca nadie la testeó ni la comió. Cuando desde el Proyecto Czekalinski comenzamos a testearla nos dimos cuenta de que es obsoleta y su calidad nutritiva muy pobre y no pudimos llegar a completar esa etapa del proyecto: dos de las voluntarias debieron dejarlo al tercer mes y yo tuve que dejarlo al cuarto", aseveró.

"La CBA contiene mucha papa, mucho fideo, mucho arroz, mucho azúcar… De por sí no son alimentos malos, pero en las cantidades prescritas en la CBA y ante la falta de otros productos como pescado, quesos, lácteos en general, con poca fruta y escasa verdura, resulta una ecuación poco nutritiva. No tiene energía: va a saciar el hambre,pero no tiene los nutrientes necesarios para llevar adelante la actividad diaria de manera normal", amplió.

Sobre la repercusión en su salud y en la de las investigadoras que debieron abandonar el proyecto, consideró que su experiencia es solo "anecdótica". "Nuestra experiencia es anecdótica y parte de un proyecto científico médico controlado, en un ambiente de clase media-media alta que posee todos los elementos necesarios, como heladera, freeezer, una familia que contiene y los conocimientos necesarios para procesar los alimentos. Si esto nos pasó a nosotros en tres meses, imaginemos la realidad en la que viven tres millones y medio de argentinos en condición de indigencia cuyos ingresos no les permiten comprar ni siquiera esta canasta. A través de nuestra experiencia lo que queremos es que la población tome conciencia de la necesidad de reformular la condición de pobreza en la Argentina", dijo.

Invitación al Consejo contra el Hambre

Tanto Martin Maldonado como quienes forman parte del Proyecto Czekalinski fueron visitados en Córdoba por el Ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, quien los invitó a sumarse a las mesas técnicas del Consejo contra el Hambre

"La invitación del ministro Arroyo fue muy auspiciosa: vino a Córdoba, nos dio una entrevista, nos explicó en qué consistía la canasta básica y coincidió en la necesidad de cambiarla. Sucede que cambiar la medición de la pobreza es un trabajo complejo y estratégico, de largo plazo. El ministro fue parte de un programa para difundir el Proyecto Czekalinski y la invitación concreta para sumarnos fue para sumarnos a la mesa de nutrición del Consejo contra el Hambre. Es muy auspicioso que un gobierno invite ONGs y científicos y profesionales de todo el país a construir un listado de alimentos saludables para recomendar su consumo junto a la Tarjeta alimentaria", contó el investigador.

"El diagnóstico que se maneja en esta mesa técnica es que, si una familia come algo poco nutritivo, ya sea por causas económicas o de accesibilidad, si se le da un determinado monto en la tarjeta alimentaria lo irá usando según su hábito. -prosiguió Maldonado- Entonces, junto con ese dinero, la idea es incluir medidas de corto plazo como incentivos, que puede ser a través de la información, la educación para enseñarles a las familias o al encargado de la alimentación de ese hogar dónde conseguir determinados alimentos, como procesarlos, como conservar su calidad nutritiva… Estamos hablando de un conjunto de pautas pedagógicas que acompañen a la Tarjeta Alimentaria y que contribuyan a reducir el hambre, problemática que requiere de una solución a corto plazo"

Guías GAPA

Durante el Proyecto Czekalinski, seis personas a se alimentaron solo con los productos listados en la canasta básica, pero otras seis están comiendo según las guías GAPA (Guías Alimentarias para la Población Argentina), del Ministerio de Salud de la Nación. "Es una guía nutritiva y balanceada sobre las cuales se van a hacer las recomendaciones de la tarjeta alimentaria. Nuestro trabajo es un aporte científico desde el Conicet de Córdoba para comprobar que comer de modo variado, nutritivo y respetando los cincos conjuntos alimentarios que propone GAPA hace mucho mejor a la salud que comer excesos de harina o alimentos poco sanos. Todos sabemos que comer frutas y verduras es mejor que comer caramelos y tomar bebidas azucaradas, pero demostrarlo desde el punto de vista científico, con un experimento médico tiene otro valor", explicó Maldonado sobre el cambio en los hábitos alimenticios.

"Las recomendaciones para una alimentación saludable existen. Cualquier puede acceder a través de internet a las guías GAPA, que no solo recomiendan alimentos, sino que también habla de la comensalidad de la mesa de los argentinos. Alimentarse no es solo ingerir comida, tiene que ver son la comensalidad que comprende dónde y cómo se compran los alimentos, incentivar laproducción local, desarrollar el comercio de cercanía, comprar fruta fresca en lugar procesados... Esas guías también rescatan la importancia de la mesa familiar: la sobremesa argentina es algo único en el mundo, es un espacio de diálogo y que ayuda a adquirir buenos hábitos", amplió.

Proyecto autofinanciado

El Proyecto Czekalinski es una iniciativa que se lleva delante de manera netamente personal por parte de los involucrados, con aportes privados, pero sin ayuda oficial desde ningún organismo del Estado. "No tenemos apoyo de ningún gobierno para llevar a cobo esta investigación, que es cara, ni local, ni provincial ni nacional. Estamos llevando adelante este proyecto de manera personal, nos estamos sosteniendo con canjes institucionales y donaciones particulares, con 90 personas que a través de nuestro sitio web sostienen esta investigación. Esperemos que en un futuro tengamos apoyo, pero por el momento lo hacemos de modo autónomo", explicó el director del proyecto.

"Quienes quieran colaborar con la iniciativa, pueden hacerlo ingresando a www.donaronline.org ", señaló para finalizar Martín Maldonado