29-02-2020
"En camino a la recuperación del sistema científico argentino"
Por  Javier Garcia de Souza (*) @jgarciadesouza

Empiezo a escribir esta nota de opinión y se me viene a la mente la palabra recuperación. Lo primero que pienso luego, no sin brillarme los ojos de satisfacción, es: "Volvimos a tener Ministerio". Si bien era una decisión anunciada y esperada, que la Argentina vuelva a tener un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación no es un dato menor. Y no es que habíamos perdido el rango de Ministerio, nos lo habían sacado. No sólo a nosotros/as, los/as del mundillo de los/as científicos/as, sino a todos/as los/as argentinos/as, ya que valorar la ciencia y la tecnología y por consiguiente invertir en ellas es invertir en crecimiento y soberanía para nuestro país. Celebro la designación de Roberto Salvarezza como ministro ya que no sólo se trata de un científicoampliamente formado, con una notable experiencia en la administración pública y en política, sino que se trata de un compañero que no dejó de denunciar el desmantelamiento del sistema científico que llevó adelante el gobierno de Cambiemos durante cuatro años y que su trabajo será vital para la recuperación del sistema científico a lo largo y ancho del país, de acuerdo a las necesidades de cada región. Destaco también la oportuna designación de Ana Franchi como presidenta del CONICET, quien preside además la Red Argentina de Género, Ciencia y Tecnología (RAGCyT) y que seguramente hará un gran trabajo y además impulsará los cambios necesarios en cuestión de género y diversidad que el organismo que nuclea la mayor parte de la ciencia en Argentina viene necesitando. Ambos se han rodeado de un equipo de profesionales muy capacitados que durante los últimos años han acompañado con muchas y variadas actividades el reclamo de toda una comunidad movilizada, junto a muchos/as que hoy también están en otras áreas de la administración pública del nuevo gobierno. Una comunidad que tuvo que vivir esta crisis para, al menos en parte, tomar conciencia de su rol como trabajadores/as del Estado. Y no me refiero sólo a los/as que militamos ya que si algo han logrado las pésimas medidas del gobierno de Macri es que muchos/as otros/as tomaran conciencia de la importancia que se le había dado a la ciencia durante los gobiernos de Néstor y Cristina. Porque sí, debe decirse que aún muchos/as científicos/as se consideran una élite especial a la que no le afectan los "problemas del país" e incluso hasta defienden la idea de ciencia neutral.Idea muy diferente a la que muchos defendemos y por la que militamos, la de una ciencia que esté al servicio del pueblo, que se involucre en problemas reales, cuyas prácticas universitarias de investigación y docencia estén atravesadas por la extensión y el trabajo territorial. En otras palabras, las de Salvarezza en su carta de renuncia a la presidencia del CONICET en el año 2015, "una ciencia de excelencia que trabaje articuladamente con todos los sectores del Estado para impulsar la soberanía tecnológica y la autonomía científica del país".En los cuatro años de gobierno de Cambiemos los/as científicos/as hemos pasado por una etapa de catarsis y resistencia muy prolongada que nos ha enfrentado con la imperiosa necesidad de visibilizar más y mejor nuestro trabajo (por ejemplo para no volver a ser víctimas de campañas de desprestigio como la que llevaron adelante los trolls de Marcos Peña en donde se intentó instalar la disyuntiva entre ciencia útil e inútil). En 2019 vivimos una transformación, de la resistencia a la construcción, y la vimos plasmada en el 4to Encuentro de Ciencia y Universidad en la ciudad de La Plata (organizado por el Frente Federal de Ciencia y Universidad) en donde junto políticos/as,referentes de organizaciones sociales, estudiantes ytrabajadores/as, generamos los debates necesarios en torno a la defensa del sistema científico, no solo a nivel presupuestario, sino de su sentido estratégico, tomando el desafío de generar una nueva etapa que nos encuentre siendo mejores.

A sólo un mes del gobierno de todxs

Es así como llegamos a enero del año 2020, con apenas un mes desde que asumió el nuevo gobierno, el del Frente de Todxs, el de Alberto y Cristina, el del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, el de Roberto Salvarezza ministro y Ana Franchi presidenta del CONICET. Un gobierno que ya dio señales claras de intención y acción hacia el camino de la recuperación del sistema científico nacional. El 15 de enero se publicaron los resultados de la convocatoria anual a becas doctorales y postdoctorales con 400 más becas que el año anterior. Para tomar conciencia del número, este año se dieron 3041 becas y el año pasado 2644, esas becas que suelen ser el primer trabajo de un/a científico/a que quiere lograr un título de doctor y se quiere dedicar a la investigación. ¿Falta para que ese primer trabajo deje de estar precarizado? Sí, falta, pero durante el gobierno de Cambiemos no hubo ni una señal de intensión en ese camino. A un mes del nuevo gobierno ya aumentaron la cantidad de becas y se realizó un significativo aumento en el monto que cobrarán esos/as becarios/as. Esta recomposición de las becas que estaban por debajo de la línea de pobreza se anunció un día después, el 16 de enero, y en los Institutos, laboratorios y Universidades se respiró un aire de recuperación imposible de negar, con comentarios y charlas que salieron de los laboratorios, tanto de manera virtual como en charlas con la familia y los amigos. Y no sólo eso, sino que pasamos de defendernosdel desguace del sistema a ser parte de su recuperación. Falta mucho por supuesto,como tambiénle falta al país para salir de la crisis y el endeudamiento.Nos han convocado como sector a formar parte del plan Argentina contra el hambre, y creo no equivocarme al asegurar que muchos/as científicos/as hemos celebrado dicha invitación, ya que compartir resultados de nuestras investigaciones en el marco de este plan, articulado por un Estado que quiere el bienestar de sus habitantes,será quizás un granito de arena, pero puesto en el camino de mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo. Quizás también sea un paso más en el camino de la construcción de una generación de científicos/as comprometidos/as con su realidad social y cuyo trabajo territorial y comunicacional sea reconocido.Para que de una vez por todas los científicos y las científicas nos aceptemos no solo como trabajadores y trabajadoras sino también como actores políticos protagonistas en el desarrollo y la implementación de políticas públicas. Y no sólo eso, sino también reconocernos como parte de un sistema conformado por otros y otras trabajadores y trabajadoras del sector que muchas veces han quedado relegados por no hacer investigación o docencia.

(*) Javier Garcia de Souza exclusivo para Cadena BA, 25 de enero de 2020.

Biólogo, Dr. (Ph.D.) en Ciencias Naturales. Investigador CONICET, docente y extensionista UNLP, Secretario del Centro de Graduadxs de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (Conducido por la agrupación Construcción).