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| 01-05-2019 | está desde 1952 en argentina | |||
| Porca miseria: ajustes y despidos en la Agencia de Noticias "ANSA" | |||
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Sillas vac铆as, escritorios sin pertenencias, computadoras apagadas. Lo que sol铆a ser una sala de redacci贸n, hoy es un escenario desolador. Figurita repetida para los medios de comunicaci贸n argentinos. En la bolsa tambi茅n cay贸 ahora la reconocida agencia internacional de noticias, ANSA (Agenzia Nazionale Stampa Associata), donde hoy solo acuden a sus puestos nueve de los 17 empleados que trabajaban hasta que comenz贸 el 煤ltimo recorte. Despidos de 74 empleados en la planta gr谩fica de La Naci贸n y 37 en Editorial Atl谩ntida; el embargo de la cuenta sueldo de los trabajadores de C5N; los salarios impagos de Radio del Plata y los 65 desvinculados en Clar铆n, la situaci贸n m谩s emblem谩tica de los 煤ltimos d铆as, con multitudinarias protestas en su puerta. Con mucha menos repercusi贸n, en ANSA tambi茅n se viven horas de desguace. El 11 de febrero, tras una comunicaci贸n telef贸nica desde Roma, el encargado del sector de Recursos Humanos de la agencia italiana comunic贸 que deb铆an despedir a la mitad de los trabajadores de la oficina de Buenos Aires, la cual supo ser sede central de las oficinas de Latinoam茅rica. La decisi贸n se tom贸 tras la reducci贸n del 20 por ciento del aporte que percib铆a la agencia del Estado italiano. La propuesta que ofrecieron desde Italia tir贸 por la borda todos los tableros establecidos en cuanto a leyes laborales: a la decisi贸n de a qui茅n despedir y a qui茅n no, la deb铆an tomar los propios periodistas en el plazo de un mes. "Nos avisaron que iban a echar a tres trabajadores con nombre y apellido: el telefonista y dos t茅cnicos. Adem谩s, deb铆amos elegir entre nosotros seis redactores de los 12 que 茅ramos en ese entonces. A los t茅cnicos y al telefonista les dieron entre cuatro y cinco d铆as para arreglar sus cosas e irse. Al resto, hasta el 12 de marzo. La decisi贸n del recorte no la tomaron con un sentido period铆stico sino, en cambio, con un criterio financiero", arremete Fernando Lorenzo, periodista y secretario gremial de la Uni贸n de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA). Tras negociaciones con la empresa y audiencias en el Ministerio de Trabajo, los empleados han logrado que cada uno de los cuatro compa帽eros que optaron por finalizar su compromiso con la agencia, firmara en el SECLO (Servicio de Conciliaci贸n Laboral Obligatoria) un retiro voluntario donde se acord贸 una cifra indemnizatoria superior a la establecida por la ley. Lorenzo, quien asisti贸 a cada una de las reuniones, agreg贸: "Nosotros plantamos bandera pero no le pusimos palos en la rueda a nadie que decidiera irse; en cambio, tratamos de generar una mejor condici贸n para negociar su salida". Desde su establecimiento en el pa铆s en 1952, la agencia ha vivido cada uno de los conflictos pol铆ticos y econ贸micos que sacudieron a la sociedad argentina. Hoy, sumado a la crisis de la industria period铆stica y la espec铆fica de las agencias de noticias, se encuentra en medio de una crisis que ha dado lugar a la precarizaci贸n. "Estamos preocupados, no solo por nosotros y nuestro gremio, sino a nivel general. Tratamos de dar resistencia, ver caminos para que no se cierre la fuente de trabajo pero el avance es arrollador. La empresa tiene sus razones, nosotros las nuestras, pero ahora, lamentablemente, estamos en inferioridad de fuerza", comenta Alejandro Curotto, periodista de ANSA, especialista en pol铆tica internacional. La agencia de noticias italiana contaba con 81 oficinas distribuidas en 74 pa铆ses. El objetivo primordial de la localizaci贸n de ANSA alrededor del globo puede adjudicarse a una presencia pol铆tica estrat茅gica en dichos pa铆ses detr谩s del sentido m谩s superficial, el informativo. Actualmente, las 煤nicas dos sedes que a煤n siguen ubicadas en el sur del continente americano son las pertenecientes a Buenos Aires y San Pablo, quedando 煤nicamente corresponsables ubicados en M茅xico, Caracas, Cuba y Chile. Los trabajadores de la agencia, en su comunicaci贸n telef贸nica, tuvieron que escuchar otra posible decisi贸n que estaba evaluando la empresa: concentrar la sede porte帽a en San Pablo, donde las condiciones laborales son mucho m谩s flexibles, para bajar los costos. Curotto, que tiene 60 a帽os y ha dedicado 36 de su vida a la redacci贸n de art铆culos para ANSA, explica: "Uno quiere y le tiene cari帽o a su trabajo porque es su obra, lo que hace, lo que estudi贸 y aprendi贸. La decisi贸n a tomar no abarca solamente irse o quedarse" . Ante el panorama desalentador, los trabajadores comenzaron a evaluar estrategias para poder generar un frente s贸lido sumando apoyos internacionales: "A fines de febrero, intentamos hablar con el canciller italiano, Enzo Moavero Milanesi, pero en ning煤n momento nos ofreci贸 un espacio para contarle nuestra situaci贸n. Eso, para nosotros, fue una respuesta, sabemos que por esa v铆a no tenemos nada". En la 煤ltima audiencia en el Ministerio de Trabajo a la que asisti贸 el equipo de ANSA, con Fernando Lorenzo a la cabeza, los trabajadores recibieron otro golpe: la agencia solicit贸 que una persona m谩s abandone su puesto. "Los que quedamos, estamos en el Titanic hundi茅ndonos. Nuestro servicio ya era precario anteriormente y ahora, por supuesto, empeor贸. Los que quedamos nos reunimos y acordamos el trabajo que podemos llegar a brindar y garantizar sin que haya conflicto entre nosotros. Hay demanda corta y un problema estructural. No tenemos claro si esto termin贸 ac谩. Las personas que eligieron irse, lo hicieron mediante un consenso. Hoy no hay nadie con ganas de aceptar un retiro. De ninguna manera vamos a pelearnos entre nosotros para decidir qui茅n se va, sino que vamos a defender nuestro puesto de trabajo". Para ANSA, la crisis del 2000 fue un quiebre y desde entonces la agencia se achic贸 continuamente hasta llegar al resultado de hoy. Lorenzo cuenta: "Nos quisieron sacar del convenio colectivo, la idea era realizar contratos individuales. Hubo una pelea muy fuerte, tomamos la sede y sufrimos dos despidos. A partir de ese momento, se negociaron mejores condiciones de trabajo. Estuvimos casi 10 a帽os sin aumento de sueldo por la ausencia de paritarias. Gracias a la resistencia pudimos mantener nuestras condiciones de trabajo y crear un precedente. Hoy la situaci贸n les pesa por nuestro historial". A la espera de la nueva audiencia del 2 de mayo, Fernando Lorenzo, se anim贸 a proyectar la situaci贸n de ANSA a futuro: "La propuesta es llegar con esta balsa, aunque sea destruida, hasta la orilla de octubre. Quiz谩s haya una inyecci贸n al sistema productivo, al mercado interno. Aunque no sea laburar de periodista pero tener la posibilidad de insertarse desde otro lugar". (anccom) |