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| 15-04-2019 | Así lo determinó la autopsia que se dio a conocer en los últimos días | |||
| Federal vs Bonaerense: siete tiros por la espalda y sospechas cruzadas | |||
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El comisario de la Bonaerense Hernán David MartÃn fue masacrado de siete disparos. Asà lo determinó la autopsia que se dio a conocer en los últimos dÃas. Se trata del jefe policial de la DDI de Avellaneda-Lanús que estaba siendo investigado por la presunta extorsión a una mujer y a su esposo, de origen dominicano, a quienes MartÃn y otro grupo de uniformados de esa delegación habrÃan pedido dinero a cambio de no abrirle una causa por narcotráfico. La noche del 29 de marzo pasado, miembros de la PolicÃa Federal vestidos de civil y mezclados entre los clientes de la estación de servicio de Acceso Sudeste y Madariaga, en Avellaneda, donde se entregarÃa el dinero, sorprendieron in fraganti a los bonaerenses. La primera información sostenÃa que se produjo un tiroteo entre ambas fuerzas, que terminó con la muerte del comisario. El resultado de la autopsia siembra serias dudas sobre esa versión: ninguno de los impactos que recibió MartÃn fue de frente, todos ingresaron o por la espalda o de costado, de izquierda a derecha, uno de ellos en el rostro.
Al no conocerse el resto de las pericias, aún permanecen abiertas todas las hipótesis. Incluso, la que sostiene la defensa de Sandra Ojeda, la viuda del comisario, que argumenta que MartÃn fue emboscado y que los dos policÃas de la Federal que resultaron heridos recibieron fuego amigo. "A mi marido lo ejecutaron. Le tendieron una trampa", dijo la mujer.
MartÃn habÃa sido ascendido en enero por la gestión del ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo. Llevaba apenas dos meses como jefe del Gabinete de Drogas de la DDI Avellaneda-Lanús. El dÃa anterior a su muerte, una mujer acudió a la UFI 4 de Avellaneda, a cargo de la fiscal Soledad Garibaldi, para denunciar que era extorsionada por una patota de la Bonaerense, que la habÃa secuestrado en un auto, le habÃa hecho entregar 30 mil pesos y le exigÃa 170 mil más. Entonces se ordenó el operativo de la División Antidrogas Urbanas de la Federal.
Si bien estas maniobras son tÃpicas entre bandas narcopoliciales, ya que se presupone que las vÃctimas no denunciarÃan a sus extorsionadores, no tanto por el temor que les puedan infundir, sino porque el dinero que se les exige es producto de ilÃcitos, esto no significa que este sea el caso. Por el tenor de las heridas que provocaron la muerte de MartÃn, no se descarta que haya un trasfondo más denso detrás.
"A MartÃn lo fusilaron. Él estaba armado pero no llegó a disparar como quieren instalar las autoridades a cargo de la seguridad provincial y nacional", insistió Ojeda, madre de las tres hijas del oficial.
Ese dÃas fueron detenidos otros tres integrantes de la DDI, entre ellos el capitán Eduardo Franicevich, quien fue sorprendido en el momento de recibir el dinero.
Para los abogados de la familia del comisario, como los federales de civil no se identificaron, este pudo haber pensado que se trataba de delincuentes y abandonó la escena a toda velocidad. Según los videos de seguridad, no se aprecia que desde el Toyota Etios que conducÃa MartÃn se hayan realizado disparos, pero sà se observa a los federales que inmediatamente empiezan a tirar. Metros más allá, el coche se detiene y MartÃn cae muerto. Las armas utilizadas esa noche están siendo peritadas por GendarmerÃa, pero aún no se saben los resultados. Esas pruebas, más la planimetrÃa de los impactos, serán clave para establecer cómo fue la secuencia, y si efectivamente MartÃn disparó su arma.
En cualquier caso, los elogios que desde un primer momento desparramaron la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el jefe de la Federal, Néstor Rocanglia, para avalar la actuación de las fuerzas a su cargo, quedan relativizados por la sospecha. "La ministra salió a hablar de que los Federales eran héroes y se va a terminar mostrando que actuaron como delincuentes", advirtió Edgar GarcÃa, abogado de Ojeda, y agregó que, recién llegado a esa repartición, no tenÃa lazos suficientes con el personal y podrÃa haber sido engañado para ir al lugar. (tiempoar)
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