Silvia Federici en Buenos Aires
28-02-2026
02-11-2018 | La escritora ítalonorteamericana visitó Argentina para presentar su último libro
Silvia Federici en Buenos Aires
"Nuestra fuerza como mujeres empieza con la lucha social por el salario, no para ser incluidas dentro de las relaciones salariales, sino para ser liberadas de ellas", sostiene la escritora, docente y activista feminista italiana Silvia Federici que visit贸 Argentina para la presentaci贸n de su 煤ltimo libro: "El patriarcado del salario. Cr铆ticas feministas al marxismo".
Por Andrea Raimondi
Silvia Federici es una de las voces m谩s sagaces a la hora de pensar y teorizar sobre el feminismo a nivel internacional. Para la escritora italiana, no pueden pensarse las violencias hacia las mujeres sin hacer un an谩lisis exhaustivo del sistema capitalista en el que se insertan y reproducen. De esto trata su 煤ltimo libro, El patriarcado del salario. Cr铆ticas feministas al marxismo (Tinta Lim贸n Ediciones). Con motivo de su presentaci贸n, Federici dio una charla p煤blica y gratuita en el barrio porte帽o de Flores. En la esquina de Artigas y Mor贸n se mont贸 un escenario desde donde respondi贸 preguntas de una marea verde que tom贸 las calles. "驴Qu茅 significa estar creando un nuevo mundo?", dec铆a el cartel que recorr铆a el escenario en el evento, organizado por Tinta Lim贸n y la Fundaci贸n Rosa Luxemburgo, en el que la te贸rica feminista estuvo acompa帽ada por Ver贸nica Gago -Doctora en Ciencias Sociales- y la fil贸sofa y activista mexicana Raquel Guti茅rrez Aguilar.

El trabajo invisibilizado

"驴C贸mo ser铆a la historia del desarrollo del capitalismo si en lugar de contarla desde el punto de vista del proletariado asalariado se contase desde las cocinas y dormitorios en los que, d铆a a d铆a y generaci贸n tras generaci贸n, se produce la fuerza de trabajo?". De esa pregunta parte Federici, con el objetivo de resignificar los conceptos en los que se han fundado los movimientos de izquierda marxistas desde una perspectiva de g茅nero.

"Nos hemos dado cuenta, a partir de un an谩lisis de nuestra experiencia personal y colectiva, de las historias de nuestras madres y abuelas, que los problemas que nosotras enfrent谩bamos en nuestras vidas no estaban contemplados ni discutidos, no estaban reconocidos en la 贸ptica de los partidos y los movimientos de la izquierda tradicional a partir de la obra de Marx y de todos los que siguieron sus ideas pol铆ticas", expres贸 la escritora en las calles de Flores. De ah铆, la principal cr铆tica que realiza a la teor铆a de Marx: que no haya sido capaz de ver el trabajo dom茅stico como parte del trabajo capitalista. Este trabajo que apareci贸 siempre como un servicio personal y del 谩mbito privado, la autora lo redefine como el 'trabajo de reproducci贸n de la vida'.

驴Por qu茅 reproducci贸n?  En t茅rminos marxistas la capacidad de trabajar no es algo natural sino algo que debe ser producido. Sin embargo, Marx agota el sentido de la reproducci贸n a partir de la compra de mercanc铆as como comida o ropa. Acerca de esto, Federici propone una revalorizaci贸n de las actividades en las cuales las mujeres han sido tradicionalmente empleadas: "El trabajo dom茅stico produce la mercanc铆a m谩s importante que hay en esta sociedad que son los trabajadores y las trabajadoras, la fuerza de trabajo, la capacidad de trabajar", explic贸 la activista en su charla p煤blica.

"El trabajo dom茅stico es mucho m谩s que la limpieza de la casa. Es servir a los que ganan el salario, f铆sica, emocional y sexualmente, tenerlos listos para el trabajo d铆a tras d铆a. Es la crianza y cuidado de nuestros hijos ―los futuros trabajadores― cuid谩ndoles desde el d铆a de su nacimiento y durante sus a帽os escolares, asegur谩ndonos de que ellos tambi茅n act煤en de la manera que se espera bajo el capitalismo. Esto significa que tras cada f谩brica, tras cada escuela, oficina o mina se encuentra oculto el trabajo de millones de mujeres que han consumido su vida, su trabajo, produciendo la fuerza de trabajo que se emplea en esas f谩bricas, escuelas, oficinas o minas.", sostiene la escritora italiana en el cap铆tulo "El trabajo invisibilizado".

La falta de salario como disciplina

"La cadena de montaje de la sociedad capitalista empieza en la cocina, en la cama, en el cuarto, en las relaciones familiares, en las relaciones sexuales", dispar贸 la escritora italiana frente a un p煤blico que o铆a quieto y en silencio. As铆 introdujo su an谩lisis sobre un segundo concepto clave en su cr铆tica feminista al marxismo: el salario. La autora advierte que la izquierda ha estado concentrada todo ese tiempo en la cadena de montaje de las mercanc铆as y se ha olvidado de una segunda cadena paralela, presente en todo el desarrollo capitalista: la que produce trabajadores. El marxismo ha analizado s贸lo la primera, que ten铆a como protagonistas a los proletarios asalariados. Federici propone correr el centro gravitacional hacia las proletarias que trabajan en los hogares: "El primero es mayormente masculino, el segundo femenino; el primero asalariado, el segundo no asalariado. Con esta divisi贸n de salario / no salario, toda una parte de la explotaci贸n capitalista empieza a desaparecer", as铆 lo expresa en el cap铆tulo "Marxismo y feminismo: historia y conceptos".

La clave en este sentido es la no remuneraci贸n del trabajo dom茅stico como factor de invisibilizaci贸n y disciplinamiento. Federici encuentra que, en lo que respecta a las mujeres, la falta de remuneraci贸n a sus labores dom茅sticas aumenta la efectividad de la explotaci贸n porque "su trabajo aparece como un servicio personal externo al capital".

"El var贸n tiene el poder del salario y se convierte en el supervisor del trabajo no remunerado de la mujer. Y tiene tambi茅n el poder de disciplinar. Esta organizaci贸n del trabajo y del salario, que divide a la familia en dos partes, crea una situaci贸n donde la violencia est谩 siempre latente", dice en su libro. "El capitalismo no debe enfrentarse a las mujeres directamente, pero puede disciplinarnos a trav茅s de los hombres."

"La inclusi贸n es una mentira"

"Nuestra fuerza como mujeres empieza con la lucha social por el salario, no para ser incluidas dentro de las relaciones salariales sino para ser liberadas de ellas. Federici afirm贸: "La inclusi贸n de las mujeres en el mercado laboral es una mentira, ya estamos incluidas, no estamos por fuera del capitalismo, lo que pasa es que trabajamos sin recibir un salario".

Si bien la lucha por generar cupos femeninos en esferas del mercado laboral, desde los a帽os setenta a esta parte ha sido una bandera levantada por diferentes sectores del movimiento feminista, la escritora advierte que el discurso de la "inclusi贸n laboral" genera una confusi贸n respecto al rol en el que el capitalismo ya ha incluido a las mujeres.

La investigadora dispara en su libro la frase "lograr un segundo empleo nunca nos ha liberado del primero". En este sentido dijo: "Ya estamos incluidas, el tema es c贸mo. Muchas mujeres trabajan dos veces al d铆a: en la casa y afuera de la casa. Cuando en los a帽os setenta tuvo lugar el movimiento que buscaba la autonom铆a econ贸mica de las mujeres en contra de la dependencia hacia los hombres, la clase capitalista vio la gran oportunidad de usar la mistificaci贸n de la emancipaci贸n femenina para abrir la puerta de los trabajos m谩s baratos".

Contraatacando desde la cocina

En su juventud, la autora busc贸 en el feminismo y en el marxismo las respuestas frente a su rechazo a aceptar el ser ama de casa y ocuparse de las tareas dom茅sticas como un destino obligatorio por el hecho de ser mujer. Su recorrido, tanto personal como colectivo, hizo que descubriera que el trabajo de la casa no es degradante o poco creativo en s铆 mismo, sino que su desvalorizaci贸n reside en las condiciones en que se realiza.

As铆 lo expres贸 Federici: "Yo recuerdo cuando era una joven de quince o diecis茅is a帽os. En ese momento mi sue帽o era no hacer nada que tuviera que ver con el trabajo del hogar, para m铆 era una suerte muy fea la de trabajar en la casa todo el d铆a. Con el paso de los a帽os y mi involucramiento en el movimiento feminista he repensado y redefinido esto. Hoy me doy cuenta de que el trabajo de reproducci贸n es un trabajo extremadamente importante y potencialmente muy creativo. Reproducir la vida es cambiar el mundo, es crear el nuevo mundo. La crianza de los ni帽os y de las ni帽as significa decidir colectivamente cu谩les son los valores que vamos a reafirmar en este mundo. Significa repensar qu茅 es la sexualidad, qu茅 es la procreaci贸n, c贸mo pensar el parir, c贸mo pensar a todas las formas de actividades que cada d铆a nos sustentan."

En este sentido, la escritora hizo hincapi茅 en que el rechazo a las tareas del hogar forma parte de las condiciones en las que las mujeres han sido obligadas a trabajar en la casa. "Yo creo que es importante ver que la degradaci贸n de estos trabajos no est谩 en el trabajo en s铆 mismo, sino en c贸mo estos trabajos han sido definidos en esta sociedad capitalista en la que nos han coartado todos los recursos, nos han puesto a trabajar aisladas la una de la otra, cada una separada en su casa, sin recursos, sin tiempo para las afectividades, para las actividades reales", dijo Federici a este medio.

Para concluir, plante贸 la necesidad de luchar por una "redefinici贸n" del 'trabajo de reproducci贸n': "Creo que parte de la lucha no es solamente pedir m谩s recursos para nuestra reproducci贸n, es tambi茅n cambiar la forma en la que realizamos estos trabajos y repensar, redefinir, redescubrir, reinventar qu茅 es el trabajo de reproducci贸n".

Sobre todo esto reflexiona en su 煤ltimo libro, El patriarcado del salario. Cr铆ticas feministas al marxismo, y establece una relaci贸n entre patriarcado y capitalismo a partir de la reinterpretaci贸n de la teor铆a marxista desde una perspectiva feminista. El libro bucea por el v铆nculo entre la lucha por la emancipaci贸n de las mujeres y la lucha de clases, la reproducci贸n de la vida, las relaciones salariales y la glorificaci贸n de la familia.

Si bien no se define como marxista, la te贸rica italiana sostiene que, a煤n con todos los cambios que al d铆a de hoy ha atravesado el capitalismo, el materialismo hist贸rico de Marx contin煤a siendo importante para comprender los mecanismos en los que se funda la sociedad capitalista. Federici considera que el feminismo ha brindado herramientas para hacer una cr铆tica a Marx, que se han condensado en los aportes te贸ricos del movimiento feminista de los a帽os setenta, en especial de la campa帽a "Salario para el trabajo dom茅stico" de la que form贸 parte en ese entonces y que fue el inicio de una teor铆a marxista-feminista de la que hoy es una referente.

La autora de Calib谩n y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulaci贸n originaria, adem谩s reedita en nuestro pa铆s Revoluci贸n en punto cero. Trabajo dom茅stico, reproducci贸n y luchas feministas, un libro que re煤ne art铆culos de su autor铆a desde 1975 hasta nuestros d铆as. (anccom)