Perpetua para el ex policía de la Bonaerense que asesinó a dos efectivos de la Federal
13-03-2026
31-08-2018 | Todo empezó por un choque
Perpetua para el ex policía de la Bonaerense que asesinó a dos efectivos de la Federal
Marcos Daniel Fernández  fue hallado culpable del "doble homicidio calificado", por los asesinatos de Juan Carlos González y de Carlos Andrés Oxance, amigos, vecinos y miembros de la Policía Federal. Por el hecho juzgarán también a su hijo. Todo empezó en un choque.
El ex oficial de la Policía Bonaerense, Marcos Daniel Fernández sindicado como el autor material de los asesinatos de dos efectivos de la Policía Federal, ocurridos en octubre de 2016 frente a una panadería de la localidad de Isidro Casanova, fue condenado a prisión perpetua, tal como había solicitado la fiscalía y la querella ante el Tribunal Oral Criminal Nro. 4 de La Matanza, al mismo tiempo que se conoció que el próximo 10 de octubre se iniciará el juicio contra el hijo del ahora sentenciado por su participación en el hecho, en un debate que estará a cargo del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, ya que el chico tenía 17 años cuando se registró este recordado episodio.

El fallo recayó en Marcos Daniel Fernández (de 46 años), quien fue hallado culpable del "doble homicidio calificado", tanto por el uso de arma de fuego, como por su condición de integrante de la fuerza de seguridad, que tuvo como víctimas a Juan Carlos González (42) y Carlos Andrés Oxance (40), amigos y vecinos del barrio Atalaya de Isidro Casanova, quienes cumplían funciones en distintas reparticiones de la Policía Federal. Cabe recordar que en los alegatos, tanto el fiscal de juicio José Luis Claudio Longobardi, como la abogada querellante Soledad Iemolo habían solicitado que Fernández fuera condenado a prisión perpetua, tal como sucedió al conocerse la sentencia. Los familiares de las víctimas expresaron su conformidad con el fallo, que representa "un cierto alivio, después de tanto dolor" y señalaron que "seguiremos luchando para que se termine de hacer justicia, porque está muy claro que el hijo participó de los ataques, tanto ese día, como cuando pasaron las amenazas anteriores".

En tal sentido, este doble crimen de Isidro Casanova tendrá su continuidad en una segunda etapa, en la que, a partir del próximo 10 de octubre, se concretará el proceso en contra del hijo del ex suboficial Marcos Daniel Fernández, en la causa que tramita ante el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de La Matanza. Este segundo acusado, hoy de 19 años, cumple arresto domiciliario, al ser beneficiado con la excarcelación, ya que tenía 17 al momento del hecho, cuyas imágenes tomadas por una cámara de seguridad del comercio tuvieron una amplia difusión. 

"Tuvimos que esperar casi dos años para que se empezara a hacer justicia. El juicio fue algo muy dolorosa para nosotras, tener que revivir la tragedia, volver a ver ese video donde todo queda claro. Juan Carlos y Andrés eran amigos, dos tipos que trabajan mucho, tanto en la Policía, como en sus otras actividades para poder mantener a sus familias", señalaron Alejandra Orellana y Carlos Ledesma, esposas de González y Oxance, según consignó Diario Popular.

La historia: "Todo por un choque"

Los roces empezaron por un accidente de autos en una calle de Isidro Casanova, en La Matanza. De a poco empezaron las peleas y las amenazas, que subieron de tono día tras día. No era para menos: los protagonistas eran policías de la Bonaerense, la Federal y hasta de la Metropolitana. Hubo problemas con los seguros, discusiones por los gastos de reparación y hasta enfrentamientos con armas a dos manos. Dos años duró todo, hasta que en la noche del jueves 20 de octubre de 2016 uno de los oficiales mató a otros dos.

La historia arrancó a fines de 2014, cuando el teniente Marcos Daniel Fernández pasó un semáforo en rojo con su coche particular y chocóel auto que conducía una joven llamadaYanina, novia de Gastón González (hermano de uno de los policías asesinados). No se conocían ni tenían ningún vínculo en común, excepto que vivían en el mismo barrio.

Fernández trabajaba entonces en la comisaría de Don Bosco, La Matanza. El hermano de Gastón, Juan Carlos, era oficial de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Federal. "Desde que pasó eso, Fernández se obsesionó. Venía a amenazarme al lubricentro que tengo con mi hermano y me paraba en la calle para insultarme. No sé por qué, pero seguía con el tema. Muchos tenían problemas con él, decían que estaba loco, pero nuncapensé que podría hacer esto", contó Gastón González en su momento a Clarín.

El conflicto alrededor del choque fue creciendo, con denuncias judiciales de por medio. Hace un mes y medio, por esta pelea, Gastón González terminó internado en el hospital. Fue luego de que Fernández lo increpara en una ferretería del barrio y amenazara con matarlo. "Yo estaba con mi nene de tres años y él apareció con el arma. Mil veces le ofrecí la plata del arreglo de su auto, aunque yo no tenía nada que ver, para que me dejara de molestar. Pero no, él seguía ensañado conmigo. Ese día me tiró contra la vidriera del negocio y me pegó, terminé todo cortado con los vidrios y en el hospital", recordó Gastón.

Indignado por esta agresión contra su hermano, el 10 de septiembre último el oficial Juan Carlos González fue a la casa de Marcos Fernández a pedirle explicaciones. Llegó en un auto con dos amigos, uno de ellos policía de la Metropolitana. Bajaron en la puerta, en plenobarrio San Carlos -de La Matanza-,y empezaron a increparlo.

González le apuntó a su colega con su pistola reglamentaria y le exigió que no molestara más a su familia. Fernández redobló la apuesta; entró a su casa y salió con un arma en cada mano.

"Ese día discutieron y se pelearon. Los vecinos llamaron a la comisaría y se los llevaron a todos en un patrullero. El comisario de la zona les retuvolas armas, pero después, insólitamente, se las devolvió", explicaron fuentes de la investigación. 

El último enfrentamiento fue en la noche del jueves 20 de octubre de 2016. Y fue fatal. Se produjo frente a la panadería que otro oficial de la Federal, Andrés Oxance, abrió un año atrás en el barrio junto a su mujer, Carol Ledesma.

Oxance, que trabajaba en la División Custodias de la Federal, era amigo de Gastón y de Juan Carlos González. Su local quedaba en avenida Cristianía al 1800, a seis cuadras del lubricentro de los hermanos González. "Mi marido fue el jueves a la noche a cerrar su negocio como todos los días", dijo Carol a Clarín. "Y apareció Marcos Fernández para pelear. Estaba muy nervioso. Por esoAndrés llamó a Juan Carlos, mientras intentaba calmarlo para que se fuera", agregó la mujer, que tuvo cuatro hijos con Oxance.

"Cuando Juan Carlos llegó a la panadería, Fernández se volvió loco", recordóó Carol. Al ver a su rival en la panadería, Fernández enloqueció. Sacó su arma y disparó contra su rival. Pero también mató a Andrés Oxance, que no llegó ni a defenderse.

Para Gastón González, estaba todo planeado. "Andrés también era mi amigo, creemos que Fernández lo usó como carnada para que mi hermano fuera a la pandería, porque él no tenía nada que ver con todo esto. Andrés intentó calmarlo, separarlos porque se iban a agarrar a piñas. Pero este loco lo mató primero a él y después a Juan Carlos. Cuando estaban en el piso les pateaba la cabeza", dijo.

El teniente Fernández al declarar ante el fiscal Jorge Yametti reconoció haber disparado. Pero dijo que lo hizo"para defenderse porque González y Oxance intentaron matarlo", informaron en su momento fuentes judiciales. Sin embargo, según los investigadores González no tenía su arma reglamentaria y Oxance no llegó a sacar la suya.