20-08-2026
19-07-2018 | CON EL NUEVO ESQUEMA
El ajuste de la Provincia de Buenos Aires sería de $ 23.000 millones
El número es sensiblemente inferior al que se venía manejando en los últimos días: en La Plata esperaban que el ajuste bonaerense fuera de entre $ 35 mil y $ 50 mil millones, una cifra que era resistida por Vidal. La nueva propuesta, aunque aún no fue aceptada, es vista con buenos ojos por la gobernadora.

El Gobierno nacional le puso un número al ajuste bonaerense: le propuso a la administración de María Eugenia Vidal que se haga cargo de 23.000 de los $ 300.000 millones que debe recortar el Estado en 2019 para cumplir con la meta de reducción del déficit acordada con el FMI.

La propuesta fue cursada durante un encuentro entre los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Interior, Rogelio Frigerio, con representantes de los ministerios de Economía de provincias gobernadas por Cambiemos, entre ellas Buenos Aires. El encuentro se dio en paralelo a una conferencia de prensa en la que Vidal reclamó que el peso del ajuste sea repartido entre las provincias según el porcentaje de coparticipación que recibe.

En efecto, el corazón de la nueva propuesta, que aún no fue aceptada por las provincias, pasa por repartir el peso del ajuste según los criterios utilizados para el reparto de la coparticipación federal. Así, Nación absorbería $ 200.000 millones del recorte: es decir, el 66,7% del total de $ 300.000 millones que el Gobierno calcula que deberá dejar de gastar para cumplir con la meta del déficit comprometida con el FMI, el 1,3% del PBI. Al principio del debate, el gobierno de Mauricio Macri había dispuesto hacerse cargo de $ 150.000 millones.

Los restantes $ 100.000 millones deberán ser afrontados por las provincias, también según criterios coparticipables. De este modo, Buenos Aires, que recibe el 22,8% de los recursos federales, tendría que hacerse cargo de $ 22.800 millones de pesos.

El número es sensiblemente inferior al que se venía manejando en los últimos días: en La Plata esperaban que el ajuste bonaerense fuera de entre $ 35 mil y $ 50 mil millones, una cifra que era resistida por Vidal. La nueva propuesta, aunque aún no fue aceptada, es vista con buenos ojos por la gobernadora.

De hecho, casi en paralelo al encuentro que encabezaron Dujovne y Frigerio, Vidal brindó una conferencia de prensa en la que propuso que el ajuste recaiga en las provincias en la misma proporción en que participan de la coparticipación.

"Una medida justa, que debería ser tomada en cuenta, es que cada provincia aporte en relación con lo que recibe por coparticipación", señaló la gobernadora durante el anuncio de un paquete de medidas sociales para contener el impacto de la inflación en el Conurbano. El contexto no fue casual: días atrás el Gobierno provincial había deslizado que si el ajuste era mayor, recortaría obras públicas para fortalecer políticas sociales.

"Estoy convencida que todos los gobernadores tenemos que colaborar y poner una parte", dijo Vidal al tiempo que señaló que "el límite" del aporte bonaerense "tiene que ser el que no haga nuevamente una provincia de Buenos Aires inviable", dijo en referencia al esquema previo al pacto fiscal de principios de este año.

Cautela

De todos modos, los voceros fueron cautos, ya que la propuesta aún no fue revisada por el resto de las provincias. La preocupación reside en la reacción de los gobernadores peronistas, que vienen empujando un mayor recorte para Buenos Aires, sobre todo en relación a los subsidios que reciben sus habitantes en materia energética, de transporte y del servicio de agua y cloacas.

Este punto no fue abordado en la reunión, y aún no hay precisiones sobre si se avanzará en el traspaso de la jurisdicción de algunos de esos servicios. "Hoy se habló de números concretos, el modo en que las provincias cumplan con ese recorte quedó supeditado a la decisión de cada administración", explicaron las fuentes.

Los gobernadores del peronismo federal vienen presionando al presidente Mauricio Macri para que traslade el peso del ajuste sobre Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, apuntando a los subsidios que reciben los habitantes del área metropolitana.

Parte de estas incógnitas comenzarán a ser contestadas en la continuidad de la ronda de reuniones del gobierno con representantes provinciales. En primer lugar, serán recibidos los ministros de Economía de Neuquén, Misiones y Río Negro. Más tarde será el turno del peronismo federal, de donde parten las mayores presiones hacia Buenos Aires: se sentarán a la mesa representantes de Tierra del Fuego, Salta, San Juan, Córdoba, Chaco y Entre Ríos.

La próxima semana en tanto, será el turno de La Pampa, La Rioja, Santa Cruz, Catamarca, San Luis, Santa Fe y Santiago del Estero, aunque aún no fue definido el orden de los encuentros. (DIB)