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| 09-09-2017 | Rugby Championship | |||
| Los Pumas cayeron ante los All Blacks | |||
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Los Pumas deb铆an hacer el partido perfecto para tener la oportunidad de hacer historia ante los All Blacks. Fue su mejor encuentro del a帽o pero no pudo sostener el ritmo neozeland茅s y termin贸 cayendo como visitante de los actuales campeones del mundo por 39-22 en el encuentro v谩lido por la tercera jornada del Rugby Championship, edici贸n 2017.
Bajo la lluvia de Nueva Plymouth, los Pumas arrancaron con la posesi贸n de la pelota y ganando metros en terreno rival pero lo que se vislumbra complicado los All Blacks siempre lo hacen simple. A los 7 minutos y cuando aceler贸 por primera vez, McKenzie arm贸 una gran jugada, rompi贸 l铆neas por la izquierda y le sirvi贸 el try a Milner-Skudder.
Los Pumas, por momentos, realizaban cinco o seis pases pero en ese traslado terminaban retrocediendo diez metros en el campo de juego. R谩pidamente, Barrett apel贸 a la magia de su pie derecho y con un pase exquisito dej贸 a Lienert-Brown adentro del ingoal: el centro s贸lo tuvo que apoyar. Aparecieron los espacios y con ellos las dos llegadas traducidas en dos conquistas. Y los dos autores de los tries le devolvieron la confianza que el entrenador Hansen deposit贸 en ellos. Algo es claro: en los hombres de negro no hay suplentes. En todo caso, si los hay, el nivel que exhiben es similar a quienes est谩n m谩s habituados a ser titulares.
Agut铆n Creevy fue el alma del equipo
Agut铆n Creevy fue el alma del equipo. Foto: UAR / Dave Lintott
Barrett, hombre de la casa, disfrut贸 como nunca del partido en la misma cancha en la que corr铆a de peque帽o mientras ve铆a jugar a su padre Kevin en el elenco de Taranaki. Ante los argentinos volvi贸 a demostrar que es uno de los mejores aperturas del mundo.
Sin embargo, los Pumas se mantuvieron en partido permanentemente gracias a la pericia de sus pies: primero con la efectividad en dos penales y luego tras una buena lectura de Nicol谩s S谩nchez con un drop que levant贸 las banderas celestes y blancas de las tribunas del Yarrow Stadium. Un dato que vale remarcar despu茅s de varios encuentros en los que se sucedi贸 la indisciplina: hasta los 30 minutos iniciales, los argentinos no cometieron penales. Luego de la primera infracci贸n argentina lleg贸 el try de Dagg.
Cuando ya hab铆a sonado la chicharra que anunciaba el final del primer tiempo lleg贸 el try de S谩nchez tras una recuperaci贸n de la pelota en un line-out de los All Blacks y las puntadas de los delanteros argentinos. All铆 se vieron los peque帽os errores locales fundamentalmente en la obtenci贸n. As铆 se fueron al descanso, con un 16-15 que redonde贸 una buena tarea de los dirigidos por Hourcade. Los hombres de negro no ejercieron un dominio abrumador y las antag贸nicas diferencias no quedaron visiblemente expuestas.
La Argentina puso presi贸n y sac贸 r茅dito con el pie utilizando un gran recurso como la patada a distancia de Boffelli para poner la m谩xima diferencia en favor del visitante por 22-15. Adem谩s, el elenco de Hourcade demostr贸 una sustancial mejor铆a en el breakdown.
Sin embargo, de un kick fallado lleg贸 una corrida de 40 metros de Fifita para llegar a la meta y colocar la igualdad. Ese resultar铆a el quiebre del encuentro de la mano del mejor jugador de la cancha.
Con otras proyecciones profundas y con una buena utilizaci贸n del ancho del terreno, Nueva Zelanda se posicion贸 en campo argentino y mantuvo el dominio. Llegar铆a nuevamente el turno de McKenzie. Estas dos anotaciones terminaron de desmoronar , en diez minutos, las esperanzas argentinas.
A dos minutos del final, el cansancio y la exigencia f铆sica del rival evit贸 que el equipo argentino pudiera resistir el embate del equipo local que con una combinaci贸n consigui贸 a trav茅s de un try convertido por Beauden Barrett terminar de sellar el 39-22 final.
El conjunto nacional demostr贸 su mejor versi贸n del a帽o y en muchos aspectos se mostr贸 fortalecido con respecto a las dos presentaciones ante los Springboks; un saldo que no alcanz贸 para hacer historia ante los All Blacks porque para lograr ese objetivo hab铆a que haber construido el partido perfecto.
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