Pérez Esquivel: “Es posible una democracia participativa que pueda derogar a gobernantes que no cumplan el mandato”
11-03-2026
10-06-2017 | VOY X LA PAZ
Pérez Esquivel: “Es posible una democracia participativa que pueda derogar a gobernantes que no cumplan el mandato”
El dirigente de derechos humanos lo dijo en Rosario al participar del encuentro "Voy por la Paz" que reunió por primera vez en la Argentina a cinco premios Nobel de la Paz.

El dirigente de derechos humanos Adolfo Pérez Esquivel dijo en Rosario que "es posible una democracia participativa que pueda derogar a gobernantes que no cumplan el mandato del pueblo", al participar del encuentro "Voy por la Paz" que reunió por primera vez en la Argentina a cinco premios Nobel de la Paz.

Pérez Esquivel participa en Rosario del encuentro Voy Por la Paz, junto a los galardonados con el Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, Shirin Ebadi, Oscar Arias Sánchez, Lech Walesa, quienes disertaron en una jornada de reflexión y debate y hoy a partir de las 15,30, hablarán en un encuentro por la paz en el Monumento a la Bandera, en el que también actuarán León Gieco, Juan Carlos Baglietto, Hilda Lizarazu, entre otros artistas.

"Yo creo que es posible alcanzar una democracia participativa que a través de los plebiscitos y las consultas populares puedan llegar a derogar el mandato de aquellos que nos gobiernan cuando no cumplen el mandato del pueblo", sostuvo.

"No creo en esta democracia delegativa en la que votamos entregándole el poder al que nos gobierna quien luego hace lo que quiere y no lo que debe, y termina frustrando al pueblo", expresó Pérez Esquivel, ganador del Nobel de la Paz 1980.

En esa línea, señaló: "Vivimos en democracias débiles que necesitan de una construcción permanente desde la diversidad y no en la uniformidad así como la madre tierra nunca generó monocultivos que destruyen la diversidad y la vida".

"En estas democracias -continuó- el pueblo no delega todo el poder y creo que estamos en un momento del mundo en el que tenemos que pensar un nuevo contrato social y ese es el desafío que tenemos".

Pérez Esquivel se dirigió al público y preguntó: "Que democracia viven los chicos de la calle, alguien les preguntó que les da la sociedad, cual es su seguridad, como los trata el Estado".

En esa línea, criticó a los gobiernos, diputados y senadores que "quieren bajar la edad de imputabilidad de los menores, quieren votar la ley para condenarlos y encerrarlos en prisiones inhumanas. Esto no por favor".

A su vez, sostuvo que "las democracias tienen que preguntarse cómo solucionar la trata de personas, la esclavitud y aquí tenemos un ejemplo de lucha como es Susana Trimarco que viene peleando por saber qué pasó con su hija".

Y al finalizar enfatizó: "Tenemos que tener la capacidad de ser rebeldes, si no somos rebeldes ante las injusticias no somos capaces de cambiar absolutamente nada".

En su participación, Lech Wałęsa -líder del sindicato Solidaridad que ganó el Nobel en 1983 y luego, entre 1995 y 1995 fue presidente de Polonia- consideró, que "es importante leer bien lo que el tiempo nos enseña y realizar el diagnóstico correcto. No debemos olvidar que la democracia se compone de tres elementos: las leyes y la constitución de cada país; el comportamiento de las sociedades cuando van a votar y la riqueza de las sociedades. Si se quiere mejorar la democracia, hay que entender cuál de estos aspectos hay que mejorar".

La guatemalteca Rigoberta Menchú, galardonada con el Nobel de la Paz en 1992, afirmó que "la violencia es una industria, tiene rendimiento económico para ciertos sectores, como la guerra. La industria armamentista seguirá triunfando en la medida que la población se deje amedrentar. La población tiene que luchar por sus derechos, sin pedir permiso. Nuestra misión ha sido romper el silencio, sobre todo en lo relativo a la corrupción, la violencia urbana y la esclavitud contemporánea".

La dirigente indígena guatemalteca, convocó a encontrar mecanismos legales para que la lucha contribuya a generar precedentes jurídicos, y está convencida de que hay que inyectar una autoestima muy grande a la sociedad. "Mi lucha ha sido una ciencia de la conciencia", concluyó.

Por su parte, el ex presidente costarricense, Oscar Arias Sánchez, reconocido por su plan de desarme que condujo a la paz en Centroamérica, expresó con preocupación y escepticismo que el mundo gasta cada vez más en armarse como norma y no como excepción.

"Esas armas tarde o temprano se van a seguir disparando. Habría que preguntarse por qué no le damos más lugar a la diplomacia, el uso de la fuerza debería ser el último recurso a utilizar", enfatizó.

"América Latina es uno de los continentes que más aumentó su gasto militar. Uno se pregunta quiénes son los enemigos cuando nuestros enemigos son el hambre y la desprotección del medio ambiente, por ejemplo".

Por su parte, la iraní Shirin Ebadi, una de las primeras mujeres en ser juez en Irán, ahora exiliada luego de la revolución islámica, denunció que "el auge de las guerras se debe a que cada vez existen más clientes que compran armas. A las guerras y el terrorismo como principales causas de muerte, ahora se suma el hambre, la causa la encuentra en la corrupción y en el sistema de dictadura reinante en su región". Para Ebadi es importante "fortalecer la sociedad civil para poder enfrentarse con los gobiernos dictatoriales, ayudarlos para que puedan decir lo qué quieren y lograr sus objetivos".