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| 11-09-2015 | chile | |||
| Hoy se cumplen 42 años del golpe a Salvador Allende | |||
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La Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea, a las que se les sumó el general Augusto Pinochet, comenzaron el siniestro camino de la dictadura más sangrienta de Latinoamérica, con el apoyo de los Estados Unidos. Tras el Bombardeo al Palacio de la Moneda, Allende se suicidó y sus colaboradores fueron neutralizados.
Como en todos los casos de los países en los que la dictadura militar derrocó presidentes elegidos por el pueblo, luego de una masiva desclasificación de documentos estadounidenses sobre el golpe de Estado en Chile en 1999 y el año 2000 confirmó la responsabilidad de Washington en el derrocamiento de Allende.
Los documentos de la CIA, el Pentágono, el departamento de Estado y el FBI señalaron que desde la elección de Allende en 1970, el entonces presidente Richard Nixon autorizó al director de la CIA, Richard Helms, a socavar al gobierno chileno por temor a que el país se convirtiera en una supuesta "nueva Cuba", excusa anticomunista que EEUU utilizaba ampliamente en los medios de comunicación de la región.
Asimismo, la agencia realizó operaciones encubiertas en Chile desde 1963 a 1975, primero para impedir que Allende fuera electo y luego para desestabilizar su gobierno. Los documentos también revelaron que la CIA pagó 35.000 dólares a un grupo de militares chilenos implicados en el asesinato del general René Schneider, comandante en jefe del Ejército y fiel a Salvador Allende.
Otro punto en el que Chile presenta coincidencias con los otros países de la zona que sufreiron los arrebatos de sus derechos constitucionales, fue el rol que cumplió la prensa en dicho contexto. Durante el gobierno de Salvador Allende, los medios de comunicación masivos desempeñaron un papel fundamental en cuanto a la formación de criterio de la población. Prensa, radio y televisión apoyaron abierta y directamente a la derecha e izquierda chilenas polarizando las diferencias entre ambos sectores.
Por otra parte, durante las campañas presidenciales de 1970, la prensa de derecha, por ejemplo, comenzó una campaña publicitaria contra la coalición de la Unidad Popular que tenía como objetivo desacreditar al socialismo y despertar el miedo entre la población chilena.
En su último discurso erigido al pueblo chileno, Allende sostuvo con firmeza y convicción: "Quizás sea ésta la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: Soldados de Chile, comandantes en jefe y titulares..., el almirante Merino... más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su solidaridad y lealtad al gobierno, también se ha denominado director general de Carabineros.
Ante estos hechos sólo me cabe decirle a los trabajadores: Yo no voy a renunciar. Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza.
La historia es nuestra y la hacen los pueblos".
Según consignó Diario Platense
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