07-07-2026
"5 años de Asignación Universal, priorizando inclusión sobre privilegios" por Esteban Concia (*)
Los desafíos centrales de nuestra sociedad tanto en nuestro país como el resto de América Latina son centralmente la desigualdad que proviene de modelos de desarrollo estáticos socialmente basados en economías con un fuerte déficit de intercambio. Es tan viejo como prácticamente se ha naturalizado que debemos enviar materias primas y conformarnos con consumir el valor agregado que generan otros. 

Sin embargo esa tendencia tiene una contra propuesta encabezada por los movimientos nacionales y populares que en este último tiempo pelean incesantemente por llevar una propuesta de desarrollo donde la política ordene la economía y donde la estrategia pase por desarrollo de consumo popular, ampliación de derechos e inclusión social a la vez que buscar sostener productos y desarrollos propias con valor agregada. 

Esa estrategía no es solo desde la concepción humanista y cristiana que tenemos desde el peronismo es también una estrategia de técnica y definición económica que logra resultados indiscutibles, entre ellos la creación de millones de puestos de trabajo, la apertura de talleres, fábricas y el resurgimiento de la cultura del trabajo. 

En este marco se encuadra la Asignación Universal por Hijo (AUH) que logro en 5 años transformar un panorama desolador en un reconocimiento de derechos e incorporación al sistema de aquellos cuya única herramienta era realizar un corte de ruta o salir a mendigar en  una esquina. 

Esta medida fue gracias a la valentía política de Néstor y de Cristina, ya que en definitiva es cuando se gobierna y cuando se gestiona cuando las posturas teóricas, voluntariosas e ideológicas cobran dimensión efectiva y concreta.  A su vez ha sido llevada de manera brillante por el actual Director Ejecutivo de ANSES Diego Bossio, demostrando una notable capacidad de articular definición política con gestión concreta de respuesta en particular a aquellos para los que el Estado no era más que una maraña de contradicciones burocraticas y una negación constante de derechos. 

Los números de definición están a la vista y son claramente marcados en el informe de " Evaluación del Impacto de la Asignación Universal por Hijo para la Protección Social (2013-2014)", elaborado por la Universidad de Tres de Febrero y la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), a pedido de la Anses y la bajo la supervisión de Bernardo Kliksberg.

Entre cuestiones varias se establece que "El ingreso complementario y estable que significa la AUH representa en promedio un cuarto del conjunto de ingresos familiares y para los hogares más pobres el 40 por ciento. Ello ha permitido asegurar la alimentación y un incremento en la cantidad y calidad de los mismos entre los beneficiarios de la asignación". 

Se incremento el consumo de alimentos en los hogares argentinos; en particular, proteínas, lácteos, frutas y verduras, como base de una nutrición equilibrada. En el período analizado, los hogares que accedieron a una mejor alimentación crecieron entre un 23 y 26 por ciento, dependiendo del tipo de alimentos que se mida. También pudo apreciarse el impacto en las condiciones de salud y la educación. El 80 por ciento de los niños y niñas de 4 años asisten al colegio.

Esta definición se ampliación de derehcos y consumo popular , junto al resto de las asignaciones es percibida por los encuestados como "un derecho". En 2015 habrá un total de 3.377.654 beneficiarios según los cálculos del Presupuesto. Para el total de las asignaciones familiares, por embarazo, nacimiento, matrimonio, maternidad, el Estado invertirá 53.348.852.997 de pesos.

Como conclusión final y volviendo al origen de la nota, poniendo especial énfasis en la capacidad transformadora de la medida el informe sostiene que "el país tendrá una generación de chicos jóvenes humildes con más educación, con madres empoderadas, con muchos mejores indicadores de salud y con menos embarazo adolescente".

Esta es la generación que estará en mejores condiciones de ordenarse y sumarse al mundo del trabajo en una Argentina que no debe detener su modelo de desarrollo con inclusión para poder finalmente llevar al país a desendeudarse de su principal acreedor que es ha sido la injusticia social a partir de una modelo de acumulación económica dependiente y excluyente.

(*) Lic. en Comunicacion (UNLP), Congresal Provincial Partido Justicialista y funcionario de la Gerencia ANSES, provincia de Buenos Aires.