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| 16-09-2014 | A 38 años de la Noche de los Lápices | |||
| Emilio López Muntaner: Los chicos de la “Noche de los Lápices” viven en cada militante que levanta las banderas de la Patria y acompaña a Cristina | |||
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A 38 años de la tristemente célebre "Noche de los Lápices", el senador provincial del FpV, Emilio López Muntaner, hermano de Francisco, uno de los estudiantes secuestrados en ese trágico 16 de septiembre del '76 y desaparecido, al respecto comenzó diciendo "se trató de una generación que se comprometió a través de la política, y de la participación, con un proyecto de país, con la democracia, con enfrentar en ese momento a los que habían venido a sacar a un gobierno constitucional, elegido por el pueblo y a iniciar una de las noches más oscuras de la Argentina, que fue la dictadura del '76 al '82, donde desaparecieron 30 mil personas, se fue a una guerra como la de Malvinas, se destruyó el Estado y se llevo la deuda externa a 45 mil millones de dólares". Seguidamente, "Taka" López Muntaner dijo "junto con los robos y apropiación de bebes, la tortura y los asesinatos de los estudiantes secundarios fue uno de los hechos más crueles de la dictadura cívico militar, no solo en Argentina, sino es toda Latinoamérica, porque el tema del desaparecido es algo que se pone en práctica y prueba piloto muestro país para después aplicarlo sistemáticamente en toda Latinoamérica" y acto seguido resaltó "hay que recordar esto, pero con alegría, con expectativa de futuro, pensando que estamos mucho mejor que hace 38 años, que hace muy poco estuvimos debatiendo el senado reivindicaciones que en ese momento se estaban dando, en plena dictadura, como es el boleto estudiantil, y por supuesto que día a día con esta democracia, que cada vez es más real y más participativa, vamos logrando todos los argentinos, más de derechos y me parece que es lo más importante". Luego, el senador provincial platense consideró que se debe "reflexionar que hubo una generación que estuvo dispuesta a poner lo más valioso que tienen un ser humano, su propia vida, para tratar de defender la Patria. En definitiva lo que se estaba haciendo era defender la Patria de un sector militar, que en ese momento estaba aliado a intereses extranjeros, que imponían dictaduras en toda Latinoamérica, con un gran desprecio por la vida, por el otro, en función de sus espurios negocios". Más adelante, el legislador kirchnerista sostuvo "hoy si estuvieran vivos se sentirían orgullosos de que con Néstor y Cristina sus ideas, sus luchas son realidad y vivimos en una Argentina, donde se recuperó el sentido de Patria, hay una democracia con inclusión social y se enfrenta con dignidad a los 'buitres' que tratan de torcer el rumbo y volver al modelo neoliberal de los `90" y agregó "además fue este gobierno el que llevó a los genocidas ante la Justicia, lo cual a ellos y a todos nos debe hacer sentir orgulloso sabiendo que este país es vanguardia en esta materia en el Mundo" Por último, Emilio López Muntaner enfatizó "los lápices a pesar que intentaron quebrarle las puntas, siguen escribiendo y los chicos y chicas de esa trágica noche están vivos en cada acción de este gobierno, en cada militante movilizado que levanta las banderas de la Patria y acompaña a la presidenta Cristina Fernández de Kichner". El recuerdo de Panchito: "siempre lo ví como alguien que me protegía" "Yo tenía 11 años, éramos cinco hermanos. Él tenía cinco años más que yo. Lo que más recuerdo es la referencia que uno iba construyendo, yo empezaba a entrar en la adolescencia y veía en ellos un faro donde reverenciarme", comenzó diciendo "Taka" respecto a su hermano "Panchito López Muntaner", quien es parte de los estudiantes secundarios desaparecidos en la "Noche de los Lápices". "Escuchar la música que él escuchaba, -prosiguió- poder empezar a dibujar o leer historietas que él realizaba, cuando jugábamos a la pelota siempre estaba su protección. Pero sobretodo, fundamentalmente, la voz de Pancho. Cuando uno era retado o castigado por una travesura que podía llegar a cometer, eran mis hermanos, entre ellos Pancho, quienes me defendían. Siempre lo vi como alguien que me protegía". Luego, consideró "sin duda la desaparición genera un hueco, que a medida que uno va creciendo se siente esa falta. Yo ahora me encuentro con compañeros que tienen la edad y trato de hacer una comparación de en qué lugar me encontraría, porque hoy estaríamos a la misma altura del diálogo y el debate. En ese momento lo veía mucho más grande". "Esa es la idea que me queda, la de un hermano que estuvo defendiendo, no solo sus ideales y proyectos, sino una gran contención familiar. Me parece que son los recuerdos más lindos que uno puede tener", concluyó.
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