21-08-2026
17-03-2014 | Digitalización tributaria
La Provincia instrumenta el domicilio fiscal electrónico para Ingresos Brutos
A partir del 15 de marzo, todos los agentes tributarios tienen 30 días para registrarse en el fisco y realizar sus trámites tributarios directamente por Internet, a través de un espacio personalizado en el sitio de ARBA.

El gobierno de la provincia de Buenos Aires implementa desde el 15 de marzo el uso obligatorio del domicilio fiscal electrónico (DFE) para todos los contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos y los agentes de recaudación.

A partir de esta medida, deben vincularse con el fisco y realizar sus trámites tributarios directamente por Internet, a través de un espacio personalizado de comunicación que funciona en www.arba.gov.ar.

En forma obligatoria, y según lo indica la norma que rige el sistema, los contribuyentes deben concretar el primer acceso al domicilio fiscal electrónico dentro de un plazo de treinta días contados a partir del 15 de marzo de 2014.

El director ejecutivo del ente de recaudación, Iván Budassi, informó que la nueva herramienta "permite enviar avisos, citaciones, intimaciones, notificaciones y diversas comunicaciones a un sitio de internet individualizado al que los contribuyentes pueden ingresar las 24 horas del día con su CUIT y CIT (Clave de Identificación Tributaria)".

 "El domicilio fiscal electrónico ayuda a mantener un contacto fluido y personal con cada contribuyente", y destacó que "se trata de un avance sustancial para los vecinos de la Provincia y significa un nuevo paso en el proceso de modernización de los servicios que ofrece la Agencia de Recaudación", agregó el funcionario, que puntualizó "esto forma parte del pedido realizado por el gobernador Scioli para que desarrollemos herramientas tendientes a facilitar el cumplimiento tributario y reducir los costos asociados al pago de tributos".

El domicilio fiscal electrónico aprovecha las posibilidades que brinda la tecnología para generar un diálogo directo entre Arba y el contribuyente y, a la vez, sirve como canal oficial, ya que  toda la información que se intercambia por esta vía tiene validez y eficacia jurídica.