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| 28-05-2013 | derrotó a la Gloria por 2 a 0 | |||
| "El LOBO ES DE PRIMERA": Gimnasia le ganó a Instituto y volvió a la máxima categoría del futbol argentino | |||
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El momento que tanto pidió Pedro Troglio, que tanto anhelaron los jugadores y que soñaron y merecen los hinchas arribó: Gimnasia volvió a la primera división del fútbol argentino. El lugar del que nunca debió marcharse. En un contexto por demás fenomenal, con más de 10 mil hinchas en Córdoba apoyando al equipo, el Lobo venció a Instituto por 2 a 0 y se erigió en el segundo equipo en lograr el ascenso directo. Facundo Pereyra y Oliver Benítez, los goles de un equipo que jamás traicionó su identidad y que encontró, en el final del camino, la respuesta: tenía razón.
Gimnasia comenzó presionando en el mediocampo e intentando cortar el eje de circulación que formaban Vismara y Bernardi, para salir rápido de contra e inquietar a un fondo de la Gloria que daba pocas garantías. Al minuto lo tuvo Niell por la marca hacia adelante de Miloc y posteriormente, por la misma actitud de Benítez, lo perdió Pereyra en el borde del área.
Pero el ímpetu ofensivo no garantiza jugadas de riesgo, por lo que la actitud de presión de los jugadores del Lobo se combinó con la poca soltura de quienes deben imponerse en los mano a mano, como le viene ocurriendo con los flojos rendimientos de García y Mussis, y el partido se emparejó. En ese son Bernardi, el mejor del local, comenzó a mover los hilos de un equipo prolijo pero poco profundo.
Las emociones llegaron luego de la quietud, entre los 20 y los 25 minutos. Primero con una triple jugada de riesgo del Lobo a causa de una buena escalada de Licht por la izquierda que terminó con remate de Nacho Fernández (el más claro, como siempre), y en la respuesta Barreiro, aprovechando la siesta del Bochi en el cierre, pateó franco al arco y rechazó Monetti, de gran manera, al córner.
Mientras la quietud invadía el partido, apareció la mejor asociación ofensiva. Salió rápido García y frenó, pensó, se asoció cortamente con Pereyra y cambió el eje con dos movimientos virtuosos: Mussis llegaba justo con la cabeza y Barsottini, previendo la situación, pasó para darle opción de pase y así fue que el Gordo lo habilitó. El central devenido en volante central levantó la cabeza y ubicó a Pereyra, que había iniciado la jugada cerca de la mitad de la cancha en conexión con García. Terrible golpe de cabeza y golazo del Lobo, que mostró sapiencia y paciencia en el momento indicado y abrió la cuenta de gran manera a los 38 minutos.
Gimnasia con el empate ascendía, pero mostró que quiso más desde el primer minuto, se sintió en el deber de ser protagonista y eso no tiene discusión. Luego de abrir el marcador siguió buscando y en una falta que consiguió el mejor de la cancha, Nacho Fernández, llegó el centro de Mussis y el gol-revancha de Oliver Benítez, uno de los jugadores que había estado en cancha durante el partido que marcó el descenso del Lobo en el 2011. Otro cabezazo, la deuda de la defensa de Instituto, y pie y medio en el ascenso a los 45 minutos de la etapa inicial.
El complemento. La segunda etapa empezó como se presagiaba el partido, con el Lobo cuidando la pelota y sin tanta presión ofensiva. El protagonismo que ejerció en la primera mitad fue suficiente para sacar dos goles de ventaja contra el rival y tres para acercarse a su sueño de ascenso, por lo que las escaladas de Licht comenzaron a hacerse más esporádicas y el Lobo, agazapado, esperó con seguridad en el fondo la chance de concretar algún contraataque.
Y éste llegó en una nueva pelota recuperada por Miloc, que tocó rápido para Pereyra y el delantero, casi de memoria, tocó por sobre la zaga local para la entrada de Niell que se filtró entre los dos centrales y recibió el atore de Chiarini, que se quedó con el tercer tanto del equipo de Pedro Troglio.
Así el Lobo, ante la impericia del rival y la pericia de sus defensores y volantes de contención, no pasó sobresaltos. Marcó con criterio del medio hacia atrás y cada vez que quiso y pudo, inquietó a Chiarini. Como sucedió a los 32 minutos en los pies de Mussis, que quedó de frente al arco y el uno se lució con otra tapada providencial.
El Lobo se sumió, en silencio, en el festejo de su gente en las tribunas pero desde adentro de la cancha. Sin dejar de lado la concentración y el oficio, pareció esperar el pitazo final como partícipe de su propia fiesta, la que vivieron los más de 10 mil hinchas que viajaron cientos de kilómetros para estar en Córdoba junto a este plantel.
La hombría, la cohesión grupal y el hambre de retorno fueron factores fundamentales para este equipo tripero que logró la ansiada vuelta a la primera división. Con firmeza en el fondo, con criterio, inteligencia y equilibrio en el medio y potencia ofensiva, el Lobo le ganó a Instituto con claridad y así firmó la vuelta.
Un partido que parece una síntesis de lo que el equipo mostró a lo largo de todo el torneo: solidaridad, compromiso y voluntad de fierro. Eficacia arriba, equilibrio en el medio y una claridad de ideas fenomenal que el cuerpo técnico instaló, los jugadores creyeron y plasmaron a lo largo de la gran mayoría de partidos a lo largo de la temporada, según consigno Diagonales.com.
Síntesis
Instituto 0: Julio Chiarini; Raúl Damiani, Cristian Báez, Martín Zbrun, Roberto Floris; Mauro Bellone, Federico Vismara, Cristian Bernardi, Maximiliano Barreiro; Franco Canever y Pablo Burzio. Ent: Frank Kudelka.
Gimnasia (LP) 2: Fernando Monetti; Facundo Oreja, Osvaldo Barsottini, Oliver Benítez, Lucas Licht; Franco Mussis, Dardo Miloc, Ignacio Fernández, Matías García; Franco Niell y Facundo Pereyra. DT: Pedro Troglio.
Goles: PT, 37m. Pereyra (G); 44m. Benítez (G).
Cambios: PT, 25m. Maximiliano Moralez por Barreiro (I); ST, al inicio, Gonzalo Bazán por Floris (I); 20m. Facundo Ponzio por Burzio (I); 29m. Cristian Piarrou por Benitez (G); 35m. Maximiliano Meza por I. Fernández (G); 41m. Luis Peralta por Pereyra (G).
Amonestados: Bazán (I); Oreja (G).
Incidencias: No hubo.
Cancha: Estadio Mario Kempes.
Arbitro: Pedro Argañaraz.
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