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| 07-01-2013 | El primero en apreciar que la mayoría de esas pequeñas galaxias parecía rotar de forma sistemática | |||
| Tiene 15 a帽os e hizo un gran hallazgo cient铆fico | |||
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El joven quincea帽ero descubri贸 que las galaxias enanas cercanas a Andr贸meda se mueven rotando alrededor de la gran espiral en un mismo plano. Por su parte, Neil Ibata utiliz贸 un programa inform谩tico ideado por 茅l y aplic贸 lo aprendido en su instituto sobre vectores. Realiz贸 su primera publicaci贸n contando su hallazgo en la prestigiosa revista cient铆fica Nature, apareciendo en su portada, seg煤n una nota que publica Le Figaro. "Supongo que no se tiene todos los d铆as la oportunidad de publicar en Nature", declar贸 el joven al diario Le Figaro. Ibata cont贸 que hizo un curso sobre el lenguaje inform谩tico Python y que su padre le propuso aplicar el programa "para visualizar los datos sobre la galaxia Andr贸meda que hab铆a reunido durante a帽os con su equipo".Entre 2008 y 2011, los telescopios Canad谩-Francia-Hawai y el estadounidense Keck tomaron millones de datos e im谩genes de Andr贸meda y de sus galaxias vecinas, pero el quincea帽ero fue el primero en apreciar que la mayor铆a de esas peque帽as galaxias parec铆a rotar de forma sistem谩tica. "Al principio no entend铆 bien las implicaciones que eso pod铆a tener", declar贸 a la revista. En tal sentido, su progenitor explic贸 a la publicaci贸n que esas galaxias enanas est谩n reunidas en un disco muy plano de m谩s de un mill贸n de a帽os luz de di谩metro que gira lentamente alrededor de s铆 mismo.A su vez, el astrof铆sico afirm贸 "desde hace algunos a帽os los astr贸nomos piensan que las galaxias cercanas a grandes estructuras con Andr贸meda o la V铆a L谩ctea no est谩n repartidas de forma aleatoria". "Yo mismo no estaba convencido porque eso supon铆a poner en cuesti贸n las teor铆as existentes sobre la materia negra y la formaci贸n de las galaxias. Y esperaba que nuestras observaciones iban a permitir demostrar que las predicciones eran err贸neas", concluy贸.Finalmebte, la agudeza visual del joven aport贸 la prueba irrefutable de que la intuici贸n era cierta y Nature public贸 el hallazgo en su portada. E.V |