07-06-2026
10-11-2012 | Exclusivo de la GARGANTA PODEROSA
A "grito pelado", Carlos Bianchi: “Sigo durmiendo la siesta, una hermosa siesta...”
En una entrevista exclusiva con la revista La Garganta Poderosa, el "Virrey" prácticamente se bajó solito de la posibilidad del regreso y antes de que cualquiera de los dirigentes de la actual comisión directiva boquense fueran a buscarlo para convencerlo de que se haga cargo del plantel. Carlos Bianchi disparó "sigo durmiendo la siesta, una hermosa siesta...".

Su camino a la gloria, empezó en una barriada, vendiendo periódicos en los colectivos, de madrugada. Subía en una parada, bajaba en la otra y volvía a subir.

No tenía claro a dónde quería ir. Hijo de Don Amor, heredó su oficio como repartidor y planificó su utopía: "Un puesto de diarios, que cerrara al mediodía". Justo ahí, su vida cambió de rumbo, para volverlo campeón del mundo, allá arriba, subido al pedestal, con la Intercontinental… Pero cuando sólo quedaba fanfarronear, se quiso bajar.

Frente al periodismo que agota, nunca más dio una nota y, ahora ante las villas, hace una excepción, "porque hacen algo bonito, con el corazón".

Y por otra cosa: "Me da placer salir en La Garganta Poderosa". Más placer nos da a nosotros, tener a un hombre como otros, que entre las Copas y la guita, se escapó con Margarita, pateando el tablero de los reporteros inquietos, para abrazarse a sus nietos. Por eso, en la jungla del "sálvese quién pueda", Bianchi es la esperanza que nos queda: contra la cultura del "todo pasa", guardó el éxito en su casa.

Y ahora disfruta las tardes "durmiendo la siesta", tal como lo soñaba junto su viejo, Amor. Afuera, el reino del fútbol espera que suene el despertador.

"Sigo durmiendo la siesta, una hermosa siesta...", de esa manera, el DT jugó con una famosa frase personal y dio a entender que no habrá chances de un arribo en el corto plazo al club.

-¿Por qué hace tanto tiempo que está alejado de la actividad?

- Por todas las pequeñas banalidades. Hay falta de moral, de respeto, corrupción... Son cosas que a mí me quedan atravesadas en la garganta. No las digiero, porque conmigo no van y me chocan. Es el mundo de hoy, y como uno no lo acepta, se margina un poco. No se margina del todo, pero trata de juntarse con gente que tiene los mismos valores morales.

Por otro lado, y como era de esperarse, elogió a Juan Román Riquelme, el enganche que tan bien se sintió bajo su conducción y a quien siempre se encargó de mimar. "Tiene muchos códigos que tal vez en esta sociedad no van de acuerdo con él. Pero bueno, no es el único. Yo tengo los míos también y se me hace difícil convivir. Estamos en un mundo donde no somos los dueños, pero sí somos dueños de nuestra vida. Y nuestra vida la dirigimos como queremos nosotros". señaló el "Virrey".

De igual manera, se lamentó porque "perdemos a uno de los mejores del fútbol argentino, es una pena que haya dejado de jugar porque uno pierde de ver cosas buenas, cosas de las que le gustan a uno. Yo lo disfruté, tuve la suerte de dirigirlo tres años y medio, y puedo asegurar que me daba placer. Además tenía frescura en su juego, era natural, imprevisible... Agradezco haberlo tenido en ese tiempo, porque incluso disfruté luego, mirándolo jugar en otros clubes".

Cambiando de tema, fue consultado por el presente de la Selección de Alejandro Sabella y afirmó "en el próximo Mundial tendrá un nivel tremendo, será un equipo con mayor poder ofensivo. Pero atención, porque contar con poderío ofensivo no quiere decir ganar seguro, porque al fútbol no se gana solamente en ofensiva. Hay que saber defender y construir, con un estilo de juego y una personalidad como equipo. Pero de eso estoy seguro: nadie tendrá el poder ofensivo de la Argentina".