14-08-2026
14-08-2026 | CRECEN EL DESINTERÉS Y LA DISTANCIA CON LOS PARTIDOS
El ningunismo crece y marca una sociedad cada vez más alejada de las pertenencias políticas
El primer informe 2026 de Creencias Sociales revela un fuerte aumento del desinterés por la política, una caída de las identificaciones partidarias y bajos niveles de participación comunitaria. El 42% de los argentinos no se identifica con ningún espacio político, mientras que la mayoría se ubica lejos de los extremos ideológicos.
La sociedad argentina atraviesa un proceso de creciente distancia respecto de las formas tradicionales de participación y pertenencia política. Así lo refleja el primer informe 2026 de Creencias Sociales, un estudio nacional que analiza las opiniones, valores y formas de vinculación con la política y la vida en común. El relevamiento fue realizado sobre 1.252 personas mayores de 18 años entre el 27 de mayo y el 10 de junio, con cobertura nacional y un margen de error estimado de +/- 2,8%.

Uno de los principales datos del estudio es el crecimiento del denominado “ningunismo”: el 42% de los consultados asegura que no simpatiza ni se siente identificado con ningún partido o espacio político. El fenómeno representa el valor más alto de la serie y, según el informe, constituye un segmento transversal al género, la edad y el nivel educativo. Lejos de tratarse necesariamente de personas sin opiniones, los investigadores advierten que se trata de ciudadanos que no encuentran representación en las categorías políticas disponibles.

El distanciamiento también se expresa en el interés por la política. En 2026, la proporción de personas que manifiesta poco o ningún interés aumentó 18 puntos respecto del año anterior. Sin embargo, esta menor atención no implica necesariamente ausencia de posiciones: los “ningunistas” presentan criterios definidos y, en buena medida, se ubican en el centro del espectro ideológico. De hecho, el promedio general de autoubicación política es 5,3 sobre una escala de 1 a 10.
El estudio también muestra que la política perdió capacidad para ordenar los vínculos cotidianos. La mayoría rechaza la idea de juzgar a una persona como buena o mala a partir de sus opiniones políticas y existe una amplia disposición a convivir afectivamente con quienes piensan diferente. Para los investigadores, esta baja incidencia de las diferencias políticas puede ser una señal positiva de convivencia democrática, aunque también puede reflejar un proceso de despolitización.

La distancia respecto de las organizaciones colectivas completa el panorama. La participación social activa es baja y ninguna organización supera el 16% de participación; en particular, la militancia política alcanza apenas el 5% y la participación sindical el 4%. Así, el informe describe una sociedad con opiniones y valores, pero con pocos espacios capaces de transformar esas posiciones individuales en experiencias de pertenencia colectiva.

El relevamiento incorpora además una mirada sobre la moralidad y la tolerancia social. Los resultados muestran una “moralidad selectiva”: existe mayor permisividad frente a prácticas vinculadas con el consumo y el mercado informal, como comprar productos falsificados o utilizar contenidos pirateados, mientras que aumenta el rechazo cuando aparecen la corrupción, la traición, el daño a terceros o la vulneración de reglas cívicas. El informe identifica tres perfiles: rigoristas (54%), permisivos de mercado (34%) y permisivos ampliados (12%).

En conjunto, Creencias Sociales 2026 plantea que el fenómeno excede la pérdida de interés por los partidos. Se trata, según el estudio, de una transformación más profunda: una sociedad con posiciones políticas, valores y fronteras morales, pero cada vez más desconectada de las instituciones, organizaciones y comunidades que históricamente articulaban esas pertenencias. El ascenso del ningunismo aparece así como una de las principales señales de una sociedad de “pertenencias débiles”.